Enrique Jardiel Poncela

(1901-1952) Escritor español.

Frases célebres

Los sentimientos deben analizarse y nunca obedecerse.

La juventud es un defecto que se corrige con el tiempo.

Suicidarse es subirse en marcha a un coche fúnebre.

La verdad se parece mucho a la falta de imaginación.

Historia es, desde luego exactamente lo que se escribió, pero ignoramos si es lo que sucedió.

Cuando el trabajo no constituye una diversión, hay que trabajar lo indecible para divertirse.

La vida es tan amarga que abre las ganas de comer.

Para encontrar gusto a la vida, no hay como morirse.

Lo vulgar es el ronquido, lo inverosímil, el sueño. La humanidad ronca, pero el artista está en la obligación de hacerla soñar o no es artista.

La muerte tiene una sola cosa agradable: las viudas.

Intentar definir el humorismo, es como pretender atravesar una mariposa, usando a manera de alfiler un poste telegráfico.

El amor es una comedia en un sólo acto: el sexual.

La vejez es un exceso que aumenta por días.

El amor, el tabaco, el café y, en general, todos los venenos que no son lo bastante fuertes para matarnos en un instante, se nos convierten en una necesidad diaria.

El amor es como las cajas de cerillas, que desde el primer momento sabemos que se nos tiene que acabar, y se nos acaba cuando menos lo esperamos.

La experiencia es una enfermedad que no se contagia.

Realmente, sólo los padres dominan el arte de educar mal a los hijos.

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