Jean de la Bruyere

(1645-1696) Escritor francés.

Frases célebres

Es una enorme desgracia no tener talento para hablar bien, ni la sabiduría necesaria para cerrar la boca.

Los que emplean mal su tiempo son los primeros en quejarse de su brevedad.

Si la pobreza es la madre de los crímenes, la falta de espíritu es su padre.

Los modales corteses hacen que el hombre aparezca exteriormente tal como debería ser en su interior.

Hay una especie de vergüenza en ser feliz a la vista de ciertas miserias.

Hay personas que empiezan a hablar un momento antes de haber pensado.

Con la perfidia de las mujeres se consigue curar los celos.

Casi nadie repara por sí mismo en el mérito de otro.

La virtud, no por estar de moda, deja de ser virtud.

La gloria o el mérito de algunos hombres es escribir bien; la de otros no escribir nada.

La mejor manera de hacer carrera es transmitir a los demás la impresión de que ayudarte sería para ellos de gran provecho.

El sentimiento me dice que hay un Dios y no me dice que no existe. Con eso me basta.

El amor que nace súbitamente es el más dificil de extinguir.

Sólo el motivo constituye el mérito de las acciones; y el desinterés les da la perfección.

En el mundo hay sólo dos maneras de triunfar: por la propia capacidad o por la imbecilidad ajena.

Los malvados son como las moscas que recorren el cuerpo de los hombres y sólo se detienen en sus llagas.

Publicidad