Refranes

Dios aprieta, pero no ahoga.

En el país de los ciegos, el tuerto es rey.

Ojos que no ven, corazón que no siente.

Piensa el ladrón que todos son de su condición.

Poderoso caballero es don dinero.

Primero son mis dientes que mis parientes.

Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.

Quien no oye consejo, no llega a viejo.

Un clavo saca a otro clavo.

Ver la paja en el ojo ajeno, y no la viga en el propio

Cuando el diablo no tiene qué hacer, con el rabo mata moscas.

Cría cuervos y te sacarán los ojos.

De desagradecidos está el infierno lleno.

Después de la tempestad viene la calma.

Donde menos se piensa, salta la liebre.

El muerto al hoyo y el vivo al bollo.

Juan Palomo: yo me lo guiso y yo me lo como.

La cabra siempre tira al monte.

Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.

No con quien naces, sino con quien paces.

No hay mal que por bien no venga.

No hay que vender la piel del oso antes de haberlo matado.

Por dinero baila el perro, y por pan, si se lo dan.

Una vez al año no hace daño.

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