William Shakespeare

(1564-1616) Escritor británico.

Frases célebres

No hay nada tan común como el deseo de ser elogiado.

Hay puñales en las sonrisas de los hombres; cuanto más cercanos son, más sangrientos.

Hasta la propia virtud se convierte en vicio cuando es mal aplicada.

Cuando llega la desgracia, nunca viene sola, sino a batallones.

Sería muy poco feliz si pudiera decir hasta qué punto lo soy.

Dueños de sus destinos son los hombres. La culpa, querido Bruto, no está en las estrellas, sino en nuestros vicios.

Nuestras dudas son traidores que muchas veces nos hacen perder el bien que podríamos ganar si no temiéramos buscarlo.

Ama a todos, fíate de pocos, no hagas daño a nadie.

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