Frases sobre La Amistad

Cuando un amigo advierte que lo necesitamos de un modo apremiante, siempre pierde cordialidad.

Un amigo verdadero es el más grande de todos los bienes y el que menos nos cuidamos de adquirir.

Aprendamos a mostrar nuestra amistad a la gente durante su vida y no después de muertos.

Pocas amistades quedarían en este mundo si uno supiera lo que su amigo dice de él en ausencia suya, aún cuando sus palabras fueran sinceras y desapasionadas.

No hay amigos, solo hay momentos de amistad.

La condición que la amistad perfecta exige consiste en poder pasarse sin ella.

Todos somos viajeros en el desierto de este mundo, y lo mejor que podemos encontrar en nuestros viajes es un amigo honesto.

La amistad es, ante todo certidumbre, y eso es lo que la diferencia del amor.

En el mundo se tiene tres clases de amigos: los que os aman, los que se cuidan de vos y los que os aborrecen.

La amistad más se ha de sostener con correspondencia que con dádivas; porque con el interés se fingen, pero no se hacen las amistades.

En realidad, el único momento de la vida en que me siento ser yo mismo es cuando estoy con mis amigos.

Los amigos de mis amigos son amigos míos por reflejo.

Amistad, mi definición se basa en dos cosas. Respeto y confianza. Ambos elementos tienen que estar allí. Y tiene que ser mutuos. Usted puede tener respeto por alguien, pero si no tienes confianza, la amistad se desmorona.

Me gustan los amigos que tienen pensamientos independientes, porque suelen hacerte ver los problemas desde todos los ángulos.

Aparta la amistad de la persona que, si te ve en el riesgo, te abandona.

Cada nuevo amigo que ganamos en la carrera de la vida nos perfecciona y enriquece más aún por lo que de nosotros mismos nos descubre, que por lo que de él mismo nos da.

Nunca tendrá verdaderos amigos aquel que tiene miedo de hacer enemigos.

Los amigos son mi propiedad. Perdonadme la avaricia de acumularlos.

Que en amigotes de los que hay agora
Ni deuda ni mujer está segura.

Entre dos individuos, la armonía nunca viene dada, sino que debe conquistarse indefinidamente.

La fraternidad es el amor recíproco, la tendencia que conduce al hombre a hacer para los demás lo que él quisiera que sus semejantes hicieran para él.

Es difícil decir quién hace el mayor daño: los enemigos con sus peores intenciones o los amigos con las mejores.

Precisamente porque busco una amistad verdadera me es tan difícil resignarme a una amistad convencional.

¡Dios mío, líbrame de mis amigos! De los enemigos ya me encargo yo.

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