Frases sobre el amor

Lo más triste del amor, Joe, no es que no dura para siempre, sino que incluso el desamor se olvida pronto.

Cuando hay un exceso de amor, el hombre pierde su honor y su valía.

El amor no se manifiesta en el deseo de acostarse con alguien, sino en el deseo de dormir junto a alguien.

A los dieciocho años se adora; a los veinte, se ama; a los treinta, se desea; a los cuarenta, se reflexiona.

Los ángeles lo llaman placer divino; los demonios, sufrimiento infernal; los hombres, amor.

Sólo hay un remedio para el amor: amar más.

Es el otro el que siempre nos salva. Y si hemos llegado a la edad que tenemos es porque otros nos han ido salvando la vida, incesantemente.

El amor perfecto tiene esta fuerza: que olvidamos nuestro contento para contentar a quienes amamos.

Se aprende a hablar, hablando. A estudiar, estudiando. A trabajar, trabajando. De igual forma se aprende a amar, amando.

He amado hasta llegar a la locura; y eso a lo que llaman locura, para mí, es la única forma sensata de amar.

No podemos hacer grandes cosas, pero sí cosas pequeñas con un gran amor.

Cuando se amaba a alguien, se le amaba por él mismo, y si no había nada más que darle, siempre se le podía dar amor.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.

El hambre de amor es mucho más difícil de erradicar que el hambre de pan.

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte.

El amor siempre trae dificultades, es cierto, pero da energía

Este axioma a toda hora habrás de meditar: la ciencia de vivir es el arte de amar.

Todos pueden superar sus circunstancias y alcanzar el éxito si tienen dedicación y pasión por lo que hacen.

Si escribo algo, temo que suceda, si amo demasiado a alguien temo perderlo; sin embargo no puedo dejar de escribir ni de amar...

No me digan ustedes en dónde están mis ojos,
pregunten hacia dónde va mi corazón.

Lo que más me gusta de vos es algo que no habrá tiempo capaz de quitártelo.

Prefiero morir de pasión que de aburrimiento.

El amor se puede provocar, dejando caer un puñadito de polvo de quereme, como al descuido, en el café o en la sopa o el trago. Se puede provocar, pero no se puede impedir...

El amor no es consuelo. Es luz.

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