Frases sobre el amor

Cómo la necesito. Dios había sido mi más importante carencia. Pero a ella la necesito más que a Dios.

El amor priva de espíritu a quienes lo tienen, y se lo da a los que carecen de él.

Es mejor haber amado y haber perdido que jamás haber perdido.

Por muy lejos que el espiritu vaya, nunca irá más lejos que el corazón.

No ser amado es una simple desventura. La verdadera desgracia es no saber amar.

Cuando se ama es el corazón quien juzga.

El amor encontrará su camino, incluso a través de lugares donde ni los lobos se atreverían a entrar.

¿Qué es el amor?
¿Preguntáis al que vive qué es la vida?
¿Preguntáis al que reza quién es Dios?

Sólo hay un remedio para el amor: amar más.

Es el otro el que siempre nos salva. Y si hemos llegado a la edad que tenemos es porque otros nos han ido salvando la vida, incesantemente.

En la vida de las personas hay grandes misterios y el amor es uno de los más inaccesibles.

No podemos hacer grandes cosas, pero sí cosas pequeñas con un gran amor.

Cuando se amaba a alguien, se le amaba por él mismo, y si no había nada más que darle, siempre se le podía dar amor.

Amar es sufrir amablemente; es gozar de una ansiedad perenne, de un sobresalto siempre renovado.

La gran tragedia de la vida no es que los hombres mueran, sino que dejen amar.

Para pequeñas criaturas como nosotros la inmensidad es soportable solo a través del amor.

El hambre de amor es mucho más difícil de erradicar que el hambre de pan.

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte.

La mayor parte de la gente no puede dar ni recibir amor porque es cobarde y orgullosa, porque tiene miedo al fracaso.

Nunca me has amado. Sólo has pensado que es agradable estar enamorado de mí.

Amamos siempre en lo que tenemos
Lo que no tenemos cuando amamos.

Lo que más me gusta de vos es algo que no habrá tiempo capaz de quitártelo.

El amor se puede provocar, dejando caer un puñadito de polvo de quereme, como al descuido, en el café o en la sopa o el trago. Se puede provocar, pero no se puede impedir...

Los besos por escrito no llegan a su destino, se los beben por el camino los fantasmas.

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