Frases sobre Los Defectos

Es extraña la ligereza con que los malvados creen que todo les saldrá bien.

Cuando el hombre se mira mucho a sí mismo, llega a no saber cuál es su cara y cuál es su careta.

Aunque estés solo, no debes decir ni hacer nada malo. Aprende a avergonzarte más ante ti que ante los demás.

¿Es usted un demonio? Soy un hombre. Y por lo tanto tengo dentro de mí todos los demonios.

Desconfío de la incomunicabilidad; es la fuente de toda violencia.

Todos los cerebros del mundo son impotentes contra cualquier estupidez que esté de moda.

Para que triunfe el mal, sólo es necesario que los buenos no hagan nada.

Exageráis la hipocresía de los hombres. La mayoría piensa demasiado poco para permitirse el lujo de poder pensar doble.

La enfermedad del ignorante es ignorar su propia ignorancia.

Cada vez que proveo una plaza vacante, creo cien descontentos y un ingrato.

La ingratitud proviene, tal vez, de la imposibilidad de pagar.

Así corrompe el ocio al cuerpo humano, como se corrompen las aguas si están quedas.

Tengo tres perros peligrosos: la ingratitud, la soberbia y la envidia. Cuando muerden dejan una herida profunda.

Las almas ruines sólo se dejan conquistar con presentes.

El ser capaz de llenar el ocio de una manera inteligente es el último resultado de la civilización.

No se puede ser y no ser algo al mismo tiempo y bajo el mismo aspecto.

¿Por qué aguardas con impaciencia las cosas? Si son inútiles para tu vida, inútil es también aguardarlas. Si son necesarias, ellas vendrán y vendrán a tiempo.

No me importa que la gente mire sus relojes cuando estoy hablando pero es excesivo que además los sacudan para asegurarse de que andan.

La crueldad es la fuerza de los cobardes.

Ceder a un vicio cuesta más que mantener una familia.

El ocio representará el problema más acuciante, pues es muy dudoso que el hombre se aguante a sí mismo.

Más vale un minuto de vida franca y sincera que cien años de hipocresía.

La soberbia no es grandeza sino hinchazón; y lo que está hinchado parece grande pero no está sano.

Muchos jueces son incorruptibles, nadie puede inducirlos a hacer justicia.

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