Frases sobre la educación

Personalmente siempre estoy dispuesto a aprender, aunque no siempre me gusta que me den lecciones.

Realmente, sólo los padres dominan el arte de educar mal a los hijos.

O se aprende educación en la propia casa o el mundo la enseña con el látigo, y nos podemos hacer daño.

Formarse no es nada fácil, pero reformarse lo es menos aún.

Es un gran error suponer, que el imperio que se establece sobre los hombres por la fuerza, sea más agradable y permanente, que el que se funda sobre el amor.

Ésta es nuestra obligación hacia el niño: darle un rayo de luz, y seguir nuestro camino.

La única defensa contra el mundo es un conocimiento perfecto de él.

Las personas no eligen sus carreras, sino que son engullidos por ellas.

Rechazo toda violencia en la educación de un alma tierna que se adiestra para el honor y la libertad.

Es lícito aprender hasta del enemigo.

Yo no enseño a mis alumnos, solo les proporciono las condiciones en las que puedan aprender.

El trabajo del maestro no consiste tanto en enseñar todo lo aprendible, como en producir en el alumno amor y estima por el conocimiento.

Lo que el maestro es, es más importante que lo que enseña.

Ser autodidacta es, estoy convencido, el único tipo de educación que existe.

Un profesor trabaja para la eternidad: nadie puede decir dónde acaba su influencia.

Puesto que estamos destinados a vivir nuestras vidas en la prisión de nuestra mente, al menos amueblémosla bien.

Pienso que el gran error en las escuelas es tratar de enseñar a los niños usando el miedo como motivación.

Todo lo que se le enseña a un niño se le impide inventarlo o descubrirlo.

La educación, para la mayoría, significa intentar que el niño se parezca al adulto típico de su sociedad. Pero para mí, significa hacer creadores, tienes que hacer inventores, innovadores, y no conformistas.

Aquellos que educan bien a los niños merecen recibir más honores que sus propios padres, porque aquellos sólo les dieron vida, éstos el arte de vivir bien.

Uno recuerda con aprecio a sus maestros brillantes, pero con gratitud a aquellos que tocaron nuestros sentimientos.

La verdadera educación debe limitarse solo a los individuos que quieren aprender, el resto es mera cría de ovejas.

Los niños nunca han sido muy buenos para escuchar a sus mayores, pero nunca han dejado de imitarlos.

Aboga, mi estimado compañero, por una cruzada contra la ignorancia; establece y mejora la ley de educar a la gente común.

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