Frases sobre El Escritor

La más noble función de un escritor es dar testimonio, como acta notarial y como fiel cronista, del tiempo que le ha tocado vivir.

Los buenos escritores son aquellos que conservan la eficiencia del lenguaje. Es decir, lo mantienen preciso, lo mantienen claro.

El escritor escribe su libro para explicarse a sí mismo lo que no se puede explicar.

Un buen escritor expresa grandes cosas con pequeñas palabras; a la inversa del mal escritor, que dice cosas insignificantes con palabras grandiosas.

Yo escribo para quienes no pueden leerme. Los de abajo, los que esperan desde hace siglos en la cola de la historia, no saben leer o no tienen con qué.

La escritura es la pintura de la voz.

No se es escritor por haber elegido decir ciertas cosas, sino por la forma en que se digan.

Dicen que soy un gran escritor. Agradezco esa curiosa opinión, pero no la comparto. El día de mañana, algunos lúcidos la refutarán fácilmente y me tildarán de impostor o chapucero o de ambas cosas a la vez.

Al escribir proyectas un mundo a tu medida.

Cuando lo hayas encontrado, anótalo.

Los escritores somos seres heridos. Por eso creamos otra realidad.

Escribo: eso es todo. Escribo conforme voy viviendo. Escribo como parte de mi economía natural. Después, las cuartillas se clasifican en libros, imponiéndoles un orden objetivo, impersonal, artístico, o sea artificial. Pero el trabajo mana de mí en un flujo no diferenciado y continuo.

El escritor es un hombre sorprendido. El amor es motivo de sorpresa y el humor, un pararrayos vital.

La mayor parte de la escritura se hace lejos de la máquina de escribir.

Escribo novelas para recrear la vida a mi manera.

En ocasiones pienso que el premio de quienes escribimos duerme, tímido y virginal, en el confuso corazón del lector más lejano.

Lo peor es cuando has terminado un capítulo y la máquina de escribir no aplaude.

Escribir es la manera más profunda de leer la vida.

La patria del escritor es su lengua.

Si el escritor no se siente capaz de dejarse morir de hambre, debe cambiar de oficio. La verdad del escritor no coincide con la verdad de quienes reparten el oro.

No sé hasta qué punto un escritor puede ser revolucionario. Por lo pronto, está trabajando con el idioma, que es una tradición.

Algunos escritores aumentan el número de lectores; otros sólo aumentan el número de libros.

Para el escritor hay una cuestión de honor intelectual en no escribir nada susceptible de prueba, sin poseer antes ésta.

La gloria o el mérito de algunos hombres es escribir bien; la de otros no escribir nada.

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