Frases sobre el escritor

El escritor, muchas veces, es como un caballo de carreras que ha perdido su jinete y ya no sabe porque está corriendo ni dónde está la meta y, sin embargo, se le exige seguir corriendo aunque no sepa ni hacia dónde ni por qué razón.

Necesitamos desesperadamente que nos cuenten historias. Tanto como el comer, porque nos ayudan a organizar la realidad e iluminan el caos de nuestras vidas.

Si te sientes realmente feliz, deberías escribir una tragedia; si te sientes verdaderamente desgraciado, deberías escribir una comedia.

El autor que habla de sus propios libros es peor que la madre que sólo habla de sus hijos.

Ningún hombre debería escribir a no ser que estuviese convencido de que él está en posesión de la verdad y otro hombre está en el error.

Yo solo poseo una de las menos importantes cualidades necesarias para escribir: la curiosidad.

Es hermoso escribir porque reúne las dos alegrías: hablar uno solo y hablarle a la multitud.

El instante en que ya no sea más que un escritor habré dejado de ser un escritor.

Tienes que amar la lectura para poder ser un buen escritor, porque escribir no empieza contigo.

Escribir es una forma de terapia. A veces me pregunto cómo se las arreglan los que no escriben, los que no componen música o pintan, para escapar de la locura, de la melancolía, del terror pánico inherente a la condición humana.

Escribo por la misma razón que respiro ... porque si no lo hiciera, moriría.

Escribir es un oficio que se aprende escribiendo.

Hay dos clases de escritores geniales: los que piensan y los que hacen pensar.

Escribo para definirme, un acto de autocreación, en un diálogo conmigo misma, con escritores que admiro, vivos y muertos, con lectores ideales. Porque me da placer. No sé con certeza para qué sirve mi trabajo.

Escribir es defender la soledad en la que vivo.

El que lo piensa todo primero, no escribe nada después.

Yo no escribo para agradar ni tampoco para desagradar. Escribo para desasosegar.

Para escribir un buen libro no considero imprescindible conocer París ni haber leído el Quijote. Cervantes cuando lo escribió, aún no lo había leído.

No me etiquetes, léeme. Soy un escritor, no un género.

La verdad del escritor no coincide con la verdad de quienes reparten el oro.

Escribe una historia corta cada semana. Es totalmente imposible escribir 52 malas historias seguidas.

Si hay un infierno especial para los escritores sería forzosamente contemplar sus propias obras.

El arte de escribir historias está en saber sacar de lo poco que se ha comprendido de la vida, todo lo demás.

La mano que escribió una página, construyó una ciudad.

Publicidad