Frases sobre La Literatura

Las citas, cuando quedan esculpidas en nuestra memoria, nos sugieren pensamientos originales; además, despiertan en nosotros el deseo de leer a los autores de los cuales han sido tomadas.

No creo que el arte de citar esté al alcance de todos esos espíritus pequeños que, no encontrando nada en sí mismos, todo lo tiene que tomar de otros.

El instante en que ya no sea más que un escritor habré dejado de ser un escritor.

No tengo nada que decir,
y lo estoy diciendo,
y esto es poesía.

Hay dos clases de escritores geniales: los que piensan y los que hacen pensar.

La mano que escribió una página, construyó una ciudad.

El que lo piensa todo primero, no escribe nada después.

La poesía nace del dolor. La alegría es un fin en sí misma.

Tienes que amar la lectura para poder ser un buen escritor, porque escribir no empieza contigo.

No me etiquetes, léeme. Soy un escritor, no un género.

Las frases concisas son como clavos afilados que clavan la verdad en nuestra memoria.

Escribir poesía es como hacer el amor: nunca se sabrá si la propia alegría es compartida.

Adquirir el hábito de la lectura es construirse un refugio contra casi todas las miserias de la vida.

La lectura, una puerta abierta a un mundo encantado.

Leer es encontrar algo que va a existir.

La lectura obligada es nefasta. Lean por placer, tengan una profunda sospecha.

Yo solo poseo una de las menos importantes cualidades necesarias para escribir: la curiosidad.

La lectura proporciona a la mente sólo materiales de conocimiento; es pensar lo que hace que lo que leemos sea nuestro.

Si tuviera que vivir de nuevo mi vida, me impondría la obligación de leer algo de poesía y escuchar algo de música por lo menos una vez a la semana.

El hombre que lee debe ser un hombre intensamente vivo. El libro debe ser como una bola de luz en nuestra mano.

Yo no escribo para agradar ni tampoco para desagradar. Escribo para desasosegar.

Escribir es una forma de terapia. A veces me pregunto cómo se las arreglan los que no escriben, los que no componen música o pintan, para escapar de la locura, de la melancolía, del terror pánico inherente a la condición humana.

La verdad del escritor no coincide con la verdad de quienes reparten el oro.

Escribo para definirme, un acto de autocreación, en un diálogo conmigo misma, con escritores que admiro, vivos y muertos, con lectores ideales. Porque me da placer. No sé con certeza para qué sirve mi trabajo.

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