Frases de temáticas diversas

Como define la RAE, miscelánea es aquella obra o escrito en que se tratan muchas materias inconexas y mezcladas.

El que sabe corresponder a un favor recibido es un amigo que no tiene precio.

Antes hay que desconfiar del que busca razones por las que nos beneficia, que del que nos beneficia sin buscar razones.

La ley del mundo es aprovecharse de los otros, si no queremos que los otros se aprovechen de nosotros.

Una buena acción es una lección insolente para los que no tienen el valor de ejecutarla.

En el mundo hay sólo dos maneras de triunfar: por la propia capacidad o por la imbecilidad ajena.

Manda el que puede y obedece el que quiere.

Un instante de lucidez, sólo uno; y las redes de lo real vulgar se habrán roto para que podamos ver lo que somos: ilusiones de nuestro propio pensamiento.

Nuestro amor es el hogar, y el hogar pueden abandonarlo nuestros pies pero nunca nuestros corazones.

Siempre traspaso los buenos consejos que me dan. Es para lo único que sirven.

No siempre podemos agradar, pero siempre podemos tratar de ser agradables.

El suicidio no es abominable porque Dios lo prohíba; Dios lo prohíbe porque es abominable.

Cada uno besa temblando la mano que nos encadena.

Combate mejor y con más ahínco quien más arriesga.

Porque es tocando fondo, aunque sea en la amargura y la degradación, donde uno llega a saber quién es, y donde entonces empieza a pisar firme.

El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra.

Por mala senda en tenebrosa noche
sin saber a dónde voy, camino a ciegas,
ignorante a la par de dónde vengo.

¿Por qué no dejo de destrozar mi vida buscando respuestas que jamás voy a encontrar, y me dedico a disfrutarla mientras dure?

La fuerza de uno es solo un accidente que se deriva de la debilidad de los otros.

No sólo hay que indignarse hace falta también comprometerse.

¡Qué maravilloso es que nadie necesite esperar ni un solo momento antes de comenzar a mejorar el mundo!

Cuando me llevan la contraria, despiertan mi atención, no mi cólera; me ofrezco a quien me contradice, que me instruye. La causa de la verdad debería ser la causa común de uno y otro.

Las espadas han sido concedidas para que ninguno sea esclavo.

La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de somnolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje.

Mi estupendo pecado fue, y sigue siendo, mi carácter inconformista.

Temáticas relacionadas

Publicidad