Frases de temáticas diversas

Como define la RAE, miscelánea es aquella obra o escrito en que se tratan muchas materias inconexas y mezcladas.

Al demostrar a los fanáticos que se equivocan no hay que olvidar que se equivocan aposta.

El socorro en la necesidad, aunque sea poco, ayuda mucho.

Cuida tu reputación, no por vanidad, sino para no dañar tu obra, y por amor a la verdad.

Antes hay que desconfiar del que busca razones por las que nos beneficia, que del que nos beneficia sin buscar razones.

Los ejemplos corrigen mucho mejor que las reprimendas.

En última instancia, todo tiene arreglo, menos la dificultad de ser, que no lo tiene.

Todo está cambiando. La gente se toma en serio a los humoristas y a los políticos como una broma.

Nada hay más admirable y heroico, que sacar valor del seno mismo de las desgracias, y revivir con cada golpe que debiera darnos muerte.

El cuando y el pero es la herencia de los tontos.

Siempre habrá soledad para aquellos que son dignos.

Es de sentido común elegir un método y probarlo. Si falla, admitirlo francamente y probar con otro. Pero, sobre todo, intentar algo.

Cuando el misterio es demasiado impresionante, es imposible desobedecer.

La buena educación consiste en esconder lo bueno que pensamos de nosotros y lo malo que pensamos de los demás.

Mi consejo es que no te preguntes por qué o de dónde, sino que disfrutes de tu helado mientras está en el plato. Esta es mi filosofía.

Aquí no pasa nada; mejor dicho, pasan tantas cosas juntas al mismo tiempo que es mejor decir que no pasa nada.

Morir es tan sencillo y tan aceptable como nacer.

La curiosidad es insubordinación en su forma más pura.

¿No es triste considerar que sólo la desgracia hace a los hombres hermanos?

No encontró respuesta, las respuestas no llegan siempre cuando uno las necesita, muchas veces ocurre que quedarse esperando es la única respuesta posible.

La mayoría de los hombres persiguen el placer con tal apresuramiento que, en su prisa, lo pasan de largo.

No son los males violentos los que nos marcan, sino los males sordos, los insistentes, los tolerables, aquellos qué forman parte de nuestra rutina y nos minan meticulosamente como el tiempo.

El silencio es tan profundo que casi hace daño en los oídos.

Sí, corazón,
lo sé,
lo sé,
y se sabe:
es a vida, es a muerte
este destino.

No me importa caminar. No hay distancias cuando se tiene un motivo.

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