Frases de temáticas diversas

Como define la RAE, miscelánea es aquella obra o escrito en que se tratan muchas materias inconexas y mezcladas.

Vuestra fama es como la flor; que brota y muere; y la marchita el mismo sol que la hizo nacer de la acerba tierra.

¿No ves que es necedad o simpleza llorar por lo que con llorar no se puede remediar?

Dueños de sus destinos son los hombres. La culpa, querido Bruto, no está en las estrellas, sino en nuestros vicios.

El que sólo practica la virtud para conquistar una gran reputación está muy cerca de caer en el vicio.

¿Qué importa errar lo menos quien ha acertado lo más?

Los ejemplos corrigen mucho mejor que las reprimendas.

Es indispensable, para que otros nos soporten a gusto, participar hasta cierto punto en sus pasiones.

Las acciones pueden ser atroces, y las intenciones puras.

Lo mismo da triunfar que hacer gloriosa la derrota.

Es curioso lo lejana que resulta una desgracia cuando no nos atañe personalmente.

El cambio es ley de vida. Cualquiera que sólo mire al pasado o al presente, se perderá el futuro.

Las diversiones son la felicidad de aquellos que no saben pensar.

La mucha luz es como la mucha sombra: no deja ver.

El deseo de ser diferente de lo que eres es la mayor tragedia con que el destino puede castigar a una persona.

Si no hubiese podido participar del mundo de los cuentos y si no hubiese podido inventarme mis propios mundos, me habría muerto.

Hay mucha gente que piensa que el domingo es una esponja que limpia los pecados de toda la semana.

Una ley injusta es en sí misma una especie de violencia. Pero el arresto por su incumplimiento lo es aún más.

Las espadas han sido concedidas para que ninguno sea esclavo.

Ayúdate a ti mismo y ayuda a los demás con toda tu fuerza y al hacerlo ¡conserva la alegría! ... ¡Es difícil llevar una vida buena! Pero la vida buena es bella.

Si verdaderamente crees que has aprendido alguna cosa buena entre nosotros, ¿verdad que opinarás que no sólo los humanos deben vivir en la tierra?

Los colores dependen de la luz que uno ve.

Mi estupendo pecado fue, y sigue siendo, mi carácter inconformista.

¿Sabe cuál es mi enfermedad? La utopía. ¿Sabe cuál es la suya? La rutina. La utopía es el porvenir que se esfuerza en nacer. La rutina es el pasado que se obstina en seguir.

Ya te lo decía yo.
Era imposible el olvido.
Fuimos verdad. Y quedó.

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