Frases sobre La Naturaleza

Después de todo
la muerte es sólo un síntoma
de que hubo vida.

La vida no pertenece al hombre. Le sobrepasa porque ha sido recibida de Dios. Es sagrada. Ningún hombre puede disponer de ella a su antojo.

La ley primera y fundamental de la naturaleza es buscar la paz.

No me preocupa la muerte,
me disolveré en la nada.

¿Quien ha dicho que la vida es un sueño? La vida es un juego.

La vida resulta deliciosa, horrible, encantadora, espantosa, dulce, amarga; y para nosotros lo es todo.

La vida no se nos ha dado para ser felices, sino para merecer serlo.

La vida es como una cebolla, se va deshojando capa a capa, y a veces te hace llorar.

El hombre depende en gran medida de la idea que se hace de sí mismo.

Los hombres se dividen en dos bandos: los que aman y fundan, los que odian y deshacen.

No le temas tanto a la muerte, sino más bien a la vida inadecuada.

El gran libro siempre abierto y que hay que hacer el esfuerzo de leer es el de la Naturaleza.

La naturaleza, buscando una fórmula para satisfacer a todo el mundo, escogió finalmente la muerte, la cual, como era de esperar, no ha satisfecho a nadie.

El hombre es una especie que falló como especie, un ser dedicado a destruir el medio en que vive.

Somos hormigas en la carcasa del mundo, salidas de la nada, encaminándonos afanosamente a ninguna parte.

La vida se hizo para vivirla. La curiosidad debe mantenerse viva. Uno nunca debe, por ninguna razón, dar la espalda a la vida.

Reconsideras tu vida conforme la vas viviendo, de la misma forma que si estuvieras escalando una montaña y continuamente vieras los mismos paisajes desde distintos puntos de vista.

Nuestra finalidad en la vida no es tener éxito, sino continuar fracasando con el espíritu en alto.

La vida no regala nada a los mortales, sin un gran esfuerzo.

Alguien me habló todos los días de mi vida
al oído, despacio, lentamente.
Me dijo: ¡vive, vive, vive!
Era la muerte.

Defender a la naturaleza es defender a los hombres.

Los demás también mueren
como tú, gota a gota,
hasta que el mar se llena.

Las cosas que son importantes en la vida llegan sin que una se dé cuenta; no las esperamos, dado que se han formado en la mente. Las reconocemos una vez han aparecido. Eso es todo.

A la vida le basta el espacio de una grieta para renacer.

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