Frases sobre Pensamiento y razón

No basta decir solamente la verdad, mas conviene mostrar la causa de la falsedad.

Sólo es inmensamente rico aquel que sabe limitar sus deseos.

La memoria es el único paraíso del que no podemos ser expulsados.

Considero más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo.

Algunas veces hay que decidirse entre una cosa a la que se está acostumbrado y otra que nos gustaría conocer.

El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera.

La peor verdad sólo cuesta un gran disgusto. La mejor mentira cuesta muchos disgustos pequeños y al final, un disgusto grande.

Sólo es capaz de realizar los sueños el que, cuando llega la hora, sabe estar despierto.

Nada tan peligroso como una idea amplia en cerebros estrechos.

Cuando nuestros sueños se han cumplido es cuando comprendemos la riqueza de nuestra imaginación y la pobreza de la realidad.

Mala cosa es tener un lobo cogido por las orejas, pues no sabes cómo soltarlo ni cómo continuar aguantándolo.

La razón no me ha enseñado nada. Todo lo que yo sé me ha sido dado por el corazón.

En todas las actividades es saludable, de vez en cuando, poner un signo de interrogación sobre aquellas cosas que por mucho tiempo se han dado como seguras.

Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.

Si comienza uno con certezas, terminará con dudas; mas si se acepta empezar con dudas, llegará a terminar con certezas.

No pretendas que las cosas ocurran como tu quieres. Desea, más bien, que se produzcan tal como se producen, y serás feliz.

Es menos malo agitarse en la duda que descansar en el error.

Una mentira es como una bola de nieve; cuanto más rueda, más grande se vuelve.

Vivir sus deseos, agotarlos en la vida, es el destino de toda existencia.

El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, mas luego se clarifica.

De vez en cuando di la verdad para que te crean cuando mientes.

La verdad adelgaza y no quiebra, y siempre anda sobre la mentira como el aceite sobre el agua.

Un hombre que no se alimenta de sus sueños envejece pronto.

El lenguaje de la verdad debe ser, sin duda alguna, simple y sin artificios.

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