Frases sobre La Política

Voz del pueblo, voz del cielo.

Todo el estudio de los políticos se emplea en cubrirle el rostro a la mentira para que parezca verdad, disimulando el engaño y disfrazando los designios.

No tengo ninguna estima por el hombre que a los veinte años no ha sido nacionalista o comunista.

No es la política la que crea extraños compañeros de cama, sino el matrimonio.

En la política el arrepentimiento no existe. Uno se equivoca o acierta, pero no cabe el arrepentimiento.

La consecuencia de no pertenecer a ningún partido será que los molestaré a todos.

En política siempre hay que elegir entre dos males.

Cuando un político muere, mucha gente acude a su entierro. Pero lo hacen para estar completamente seguros de que se encuentra de verdad bajo tierra.

Las democracias suelen ser más tranquilas y están menos expuestas a la sedición que el régimen gobernado por una estirpe de nobles.

Una democracia no es en realidad más que una aristocracia de oradores, interrumpida a veces por la monarquía temporal de un orador.

Si yo me hubiera dedicado a la política. ¡oh atenienses!, hubiera perecido hace mucho tiempo y no hubiese hecho ningún bien ni a vosotros ni a mí mismo.

La democracia necesita de la virtud, si no quiere ir contra todo lo que pretende defender y estimular.

Primera muestra de una auténtica vocación política lo es, en todo tiempo, que un hombre renuncie desde el principio a exigir aquello que es inalcanzable para él.

La política no es una ciencia exacta, sino un arte.

Un hombre de Estado es el que se pasa la mitad de su vida haciendo leyes, y la otra mitad ayudando a sus amigos a no cumplirlas.

En política pasa como en las matemáticas: todo lo que no es totalmente correcto, está mal.

La verdad política, cualesquiera que sean sus formas, no es más que el orden y la libertad.

Cuanto menos aporta un político, más ama a la bandera.

La dictadura, devoción fetichista por un hombre, es una cosa efímera, un estado de la sociedad en el que no puede expresarse los propios pensamientos, en el que los hijos denuncian a sus padres a la policía; un estado semejante no puede durar mucho tiempo.

Sólo hay una regla para todos los políticos del mundo: no digas en el poder lo que decías en la oposición.

La política es el campo de trabajo para ciertos cerebros mediocres.

La Historia nos enseña dos cosas: que jamás los poderosos coincidieron con los mejores, y que jamás la política fue tejida por los políticos.

Un político divide a las personas en dos grupos: en primer lugar, instrumentos; en segundo, enemigos.

El egoísmo que genera el sistema hace que los gobernantes antepongan su éxito personal a su responsabilidad social.

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