Frases sobre La Política

Soberano es aquel que decide sobre el estado de emergencia.

Los militares cuentan demasiado con la fuerza, y los políticos cuentan demasiado con la habilidad.

La política es el arte de aplicar en cada época aquella parte del ideal que las circunstancias hacen posible.

La moral se esgrime cuando se está en la oposición; la política, cuando se ha obtenido el poder.

En la política el arrepentimiento no existe. Uno se equivoca o acierta, pero no cabe el arrepentimiento.

Creo en la democracia porque da rienda suelta a las energías de todo ser humano.

Las democracias suelen ser más tranquilas y están menos expuestas a la sedición que el régimen gobernado por una estirpe de nobles.

Una democracia no es en realidad más que una aristocracia de oradores, interrumpida a veces por la monarquía temporal de un orador.

En política, como en religión, hay devotos que manifiestan su veneración por un santo desaparecido convirtiendo su tumba en un santuario del crimen.

Los resultados de los cambios políticos rara vez son aquellos que sus amigos esperan o que sus enemigos temen.

El político debe hablar y obrar muchas veces sin haber pensado ni leído.

Los políticos tímidos e interesados se preocupan mucho más de la seguridad de sus puestos que de la seguridad de su país.

Si yo me hubiera dedicado a la política. ¡oh atenienses!, hubiera perecido hace mucho tiempo y no hubiese hecho ningún bien ni a vosotros ni a mí mismo.

La misión de lo políticos no es la de gustar a todo el mundo.

Un hombre de Estado es el que se pasa la mitad de su vida haciendo leyes, y la otra mitad ayudando a sus amigos a no cumplirlas.

Creo que no se puede ser hombre, y mucho menos artista, sin tener una conciencia política. El arte es política.

La democracia necesita una virtud: la confianza. Sin su construcción, no puede haber una auténtica democracia.

La política saca a flote lo peor del ser humano.

El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones.

En política, si quieres que se diga algo, pídeselo a un hombre. Si quieres que se haga algo, pídeselo a una mujer.

Si se hubiera de definir la democracia podría hacerse diciendo que es la sociedad en la cual no sólo es permitido, sino exigido, el ser persona.

¿Saben cuál es la verdadera base del poder político? No las armas ni las tropas, sino la habilidad de hacer que los demás hagan lo que uno desea que hagan.

La democracia es una creencia patética en la sabiduría colectiva de la ignorancia individual.

La democracia tiene que nacer de nuevo cada generación, y la educación es su comadrona.

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