Frases sobre la religión

La religión esta en el corazón, no en las rodillas.

Agua por San Juan, quita vino y no da pan

Bien está San Pedro en Roma

El hombre propone, y Dios dispone.

Cristianismo aplicado, hecho vivo, fue la antigua fe católica, la última de estas formas. Su omnipresencia en la vida, su amor al arte, su profunda humanidad, la indisolubilidad de sus matrimonios, su comunicabilidad, amiga de los hombres, su alegría en la pobreza, la obediencia y la fidelidad, la hacen inconfundible como auténtica religión y contienen los fundamentos de su constitución.

La cristiandad tiene que hacerse de nuevo viva y eficaz, y formarse otra vez una Iglesia visible sin respetar las fronteras nacionales, que acoja en su seno a todas las almas sedientas de lo supraterrenal y se haga gustosa mediadora entre el viejo y el nuevo mundo.

Si los hombres son tan perversos teniendo religión, ¿cómo serían sin ella?.

Las religiones son meras vestiduras, muy mal cortadas, de la fe.

Las religiones son fundadas en el miedo de muchos y en la vivacidad de pocos.

La religión no volverá a recuperar su antiguo poder hasta que no se le vean cambios en su rostro, como los hubo en la ciencia.

Es mi fe tan cumplida que adoro a Dios, aunque me dio la vida.

Ahí donde Dios tiene un templo, el demonio levanta una capilla.

Si no estudias teología, esto no querrá decir que no tengas ideas acerca de Dios, sino que tendrás muchas equivocadas.

Dios no es más que una palabra para explicar el mundo.

Solamente el hombre religioso es siempre el mismo. Porque su Dios no cambia.

Un poder situado por encima de toda responsabilidad humana debe estar fuera del alcance de todo ser humano.

Pedimos milagros, como si no fuese el milagro más evidente el que los pidamos.

En las religiones es preciso ser sinceros; verdaderos paganos, verdaderos judíos, verdaderos cristianos.

La mera idea de que sucedan [los milagros], sin embargo, persiste en la cabeza de mucha gente. Cuando eso muere hace que la gente sea más desgraciada.

El panteísta es un ateo disfrazado de Dios mismo.

Hay más religión en la ciencia del hombre que ciencia en su religión.

La religión cristiana, que parece no tiene por objeto más que la felicidad de la otra vida, nos hace también dichosos en ésta.

El más indestructible de los milagros es la fe humana en ellos.

Si es un milagro, cualquier testimonio es suficiente, pero si es un hecho, es necesario probarlo.

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