Frases sobre la religión

Se puede aplastar una nación religiosa, pero no dividirla.

Dios es tal, que todo lo que el hizo, comparado con él, es como si no existiese.

A Dios rogando y con el mazo dando

Cada uno en su casa y Dios en la de todos.

Dios es para los hombres y la religión para las mujeres.

Una verdadera anarquía es el elemento generador de la religión. De la destrucción de todo lo posible, levanta ésta su gloriosa cabeza cual nueva creadora del mundo.

La religión debería servir más para dar ánimos a los buenos que para aterrorizar a los malos.

Es mi fe tan cumplida que adoro a Dios, aunque me dio la vida.

Es más santo y reverente creer en las obras de Dios, que profundizar en ellas.

Donde acaba la biología comienza la religión.

Dios es la plenitud del cielo; el amor es la plenitud del hombre.

Si no estudias teología, esto no querrá decir que no tengas ideas acerca de Dios, sino que tendrás muchas equivocadas.

No tomes el nombre de Dios en vano; escoge el momento en que tenga efecto.

Pedimos milagros, como si no fuese el milagro más evidente el que los pidamos.

La misma debilidad de Dios procede de su omnipotencia.

La mera idea de que sucedan [los milagros], sin embargo, persiste en la cabeza de mucha gente. Cuando eso muere hace que la gente sea más desgraciada.

El hombre es una infinitamente pequeña copia de Dios. Bastante gloria es ésta para el hombre. A pesar de mi insignificancia, reconozco que Dios está en mí.

Dios se manifiesta a nosotros en primer lugar a través de la vida del universo, en segundo lugar a través del pensamiento humano. La primera manifestación se llama naturaleza, la segunda arte.

Dios crea cada margarita separadamente, pero nunca se cansa de crearlas. Puede ser que Él tenga el apetito eterno de la infancia. Porque nosotros hemos pecado y envejecemos, pero nuestro Padre es más joven que nosotros.

El Cristianismo, no sólo es capaz de inferir las verdades lógicas, sino qué, cuando sobreviene el absurdo, sabe acertar -digámoslo así- las verdades ilógicas.

Pero... si Dios es más fuerte que el diablo, ¿por qué Dios no mata al diablo y así él no hará más hombres malos?

La religión cristiana, que parece no tiene por objeto más que la felicidad de la otra vida, nos hace también dichosos en ésta.

Nos ocupamos mucho de ser gentes de bien según la ley de Dios; no sabríamos serlo según nosotros mismos.

Hay quien me niega el derecho de hablar de Dios, porque no creo. Y yo digo que tengo todo el derecho del mundo. Quiero hablar de Dios porque es un problema que afecta a toda la humanidad.

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