Frases sobre Los Sentimientos

El amor no se manifiesta en el deseo de acostarse con alguien, sino en el deseo de dormir junto a alguien.

Aparta la amistad de la persona que, si te ve en el riesgo, te abandona.

Hay momentos en los que todo va bien: no te asustes, no duran.

Los ángeles lo llaman placer divino; los demonios, sufrimiento infernal; los hombres, amor.

La amistad lo es todo. La amistad vale más que el talento. Vale más que el gobierno. La amistad vale casi tanto como la familia.

En cuanto el hombre abandona la envidia empieza a prepararse para entrar en el camino de la dicha.

Todos los dolores que nos alejan son dolores perdidos.

Esperar es siempre temer.

El amor perfecto tiene esta fuerza: que olvidamos nuestro contento para contentar a quienes amamos.

El pájaro quisiera ser nube; la nube, pájaro.

La imparcialidad es un nombre pomposo para la indiferencia, que es un nombre elegante para la ignorancia.

Recordad que el secreto de la felicidad está en la libertad, y el secreto de la libertad, en el coraje.

Cuando se amaba a alguien, se le amaba por él mismo, y si no había nada más que darle, siempre se le podía dar amor.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.

La soledad es la gran talladora del espíritu.

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte.

El amor siempre trae dificultades, es cierto, pero da energía

Las raíces bajo la tierra no piden recompensa por hacer que las ramas den frutos.

Esperanza no es lo mismo que optimismo. No es la convicción de que algo saldrá bien, sino la certeza de que algo tiene sentido, independientemente de cómo resulte.

No olvidemos que las pequeñas emociones son los capitanes de nuestras vidas y las obedecemos sin siquiera darnos cuenta.

Precisamente porque busco una amistad verdadera me es tan difícil resignarme a una amistad convencional.

Desear la amistad es un gran error. La amistad debe ser un goce gratuito, como los que proporcionan el arte o la vida.

El amor se puede provocar, dejando caer un puñadito de polvo de quereme, como al descuido, en el café o en la sopa o el trago. Se puede provocar, pero no se puede impedir...

El odio, como el amor, se alimenta de las cosas más pequeñas, todo le vale.

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