Frases sobre los sentimientos

Cuando un hombre bueno está herido, todo el que se considere bueno debe sufrir con él.

Ponemos más interés en hacer creer a los demás que somos felices que en tratar de serlo.

Lo que más vale en el hombre es su capacidad de insatisfacción.

El amor tiene dos leyes: la primera, amar a los otros; la segunda, eliminar de nosotros aquello que impide a los otros amarnos.

Olvida que has dado para recordar lo recibido.

Un solo enemigo puede hacer más daño que el bien que se pueden hacer diez amigos juntos.

La ira ofusca la mente, pero hace transparente el corazón.

La risa no es un mal comienzo para la amistad. Y está lejos de ser un mal final.

Hay muchos remedios que curan el amor; pero ninguno infalible.

Casi todas las personas son tan felices como deciden serlo.

En amor, sólo el principio es maravilloso. Por eso encontramos tanto placer en volver a comenzar de nuevo.

Todos estamos en la cloaca, pero algunos estamos mirando a las estrellas.

El amor es la llave maestra que abre las puertas de la felicidad, del odio, de los celos, y, sobre todo, la puerta del miedo.

La fraternidad es el amor recíproco, la tendencia que conduce al hombre a hacer para los demás lo que él quisiera que sus semejantes hicieran para él.

Se puede hacer muy poco sólo con fe, no puede hacerse nada sin ella.

El que camina un minuto sin amor,
Camina amortajado hacia su propio funeral.

A la gente le da todo igual; mientras no le tiren la basura del otro lado de la tapia, ni le llegue el olor de podredumbre a la terraza, se puede hundir el mundo en mierda.

¡Es inútil! ¡es inútil intentar liberarse de la propia soledad! Hay que aguantarla toda la vida. Aunque a veces, sólo a veces, el vacío se llene!

La esperanza es el deber del sentimiento.

¡Ah, la felicidad depende de cosas tan pequeñas...!

El odio, como el amor, se alimenta de las cosas más pequeñas, todo le vale.

Solo en contadísimas ocasiones encontramos a alguien a quien podamos transmitir nuestro estado de ánimo con exactitud, alguien con quien podamos comunicarnos a la perfección. Es casi todo un milagro, o una suerte inesperada, hallar a esa persona.

En la medida en que se ama, se necesita seguir viviendo o volver a vivir después de la muerte, para seguir amando.

Ha intentado hacerse indiferente a los sentimientos mediante la razón, que es como intentar convencer con palabras y argumentos a un paquete de dinamita de que no explote.

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