Frases sobre El Ser humano

El corazón del hombre necesita creer algo, y cree mentiras cuando no encuentra verdades que creer.

Una creencia no es simplemente una idea que la mente posee, es una idea que posee a la mente.

Lo que tarda tanto en llegar es igual que si no hubiera llegado, peor incluso, porque el cumplimiento a destiempo de lo que tanto se deseó acaba teniendo un reverso de sarcasmo.

O calla o algo di que mejor que callar sea.

Si todo pudiera explicarse mediante la palabra, tarde o temprano acabaríamos con el mundo.

Hay quienes sólo utilizan las palabras para disfrazar sus pensamientos.

Permítanos hablar, aunque mostremos todos nuestros defectos y debilidades: porque ser consciente de ello y no esconderlo es una señal de fortaleza.

Un hombre está dispuesto a creer aquello que le gustaría que fuera cierto.

La palabra dicha no puede volver atrás.

De lo que no puedo hablar tengo la obligación de callarme.

El hombre es el único animal que ríe y llora, porque es el único que percibe la diferencia entre lo que las cosas son y lo que deben ser.

El hombre depende en gran medida de la idea que se hace de sí mismo.

El valor de una frase está en la personalidad de quien la dice, porque nada nuevo puede ser dicho por un hombre o una mujer.

Los hombres se dividen en dos bandos: los que aman y fundan, los que odian y deshacen.

No hagas lo que sinceramente no quieres hacer. Nunca confundas movimiento con acción.

Un bebé representa la opinión de Dios de que el mundo debe continuar.

El hombre es una especie que falló como especie, un ser dedicado a destruir el medio en que vive.

No des a nadie lo que te pida, sino lo que entiendas que necesita; y soporta luego la ingratitud.

Al final, sólo se tiene lo que se ha dado.

Lo que pensamos, lo que sabemos, lo que creemos, a fin de cuentas, es de poca importancia. Lo único realmente trascendente es lo que hacemos.

Tenía que pasar mucho tiempo hasta que yo me diera cuenta de que lo que me daban los niños valía más que todo lo que ellos recibían de mí.

Ahora no es el momento de pensar en lo que no tienes. Piensa en lo que puedes hacer con lo que hay.

Cuando no tengas nada que decir, no digas nada; una defensa débil fortalece a tu oponente, y el silencio es menos perjudicial que una mala respuesta.

Todo el que quiere hacer el bien a la raza humana siempre termina en la intimidación universal.

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