Frases sobre el ser humano

O calla o algo di que mejor que callar sea.

La lengua no es la envoltura del pensamiento sino el pensamiento mismo.

Hay quienes sólo utilizan las palabras para disfrazar sus pensamientos.

El lenguaje de hoy no es peor que el de ayer. Es más práctico. Como el mundo en que vivimos.

El gran peligro de la globalización es que nos empuja a una megalengua común.

Permítanos hablar, aunque mostremos todos nuestros defectos y debilidades: porque ser consciente de ello y no esconderlo es una señal de fortaleza.

La palabra dicha no puede volver atrás.

Las palabras nunca alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma.

Hay palabras que se retraen, que se niegan, porque tienen demasiado significado para nuestros oídos cansados de palabras.

De lo que no puedo hablar tengo la obligación de callarme.

El valor de una frase está en la personalidad de quien la dice, porque nada nuevo puede ser dicho por un hombre o una mujer.

Los hombres se dividen en dos bandos: los que aman y fundan, los que odian y deshacen.

Para hacer las cosas bien es necesario: primero, el amor; segundo, la técnica.

No hagas lo que sinceramente no quieres hacer. Nunca confundas movimiento con acción.

Quien sea incapaz de hablar claro debe callar hasta poder hacerlo.

El hombre es una especie que falló como especie, un ser dedicado a destruir el medio en que vive.

No des a nadie lo que te pida, sino lo que entiendas que necesita; y soporta luego la ingratitud.

Somos hormigas en la carcasa del mundo, salidas de la nada, encaminándonos afanosamente a ninguna parte.

Al final, sólo se tiene lo que se ha dado.

Lo que pensamos, lo que sabemos, lo que creemos, a fin de cuentas, es de poca importancia. Lo único realmente trascendente es lo que hacemos.

Ahora no es el momento de pensar en lo que no tienes. Piensa en lo que puedes hacer con lo que hay.

Las personas no pueden ser tratadas como unidades en operaciones de aritmética política porque se comportan como el cero y el infinito y dan al traste con todas las operaciones matemáticas.

Cuando no tengas nada que decir, no digas nada; una defensa débil fortalece a tu oponente, y el silencio es menos perjudicial que una mala respuesta.

Todo el que quiere hacer el bien a la raza humana siempre termina en la intimidación universal.

Temáticas relacionadas

Publicidad