Frases sobre la sociedad

Generalmente, se puede asegurar que no hay nada más terrible en la sociedad que el trato de las personas que se sienten con alguna superioridad sobre sus semejantes.

Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida.

Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas.

Nos batimos más por nuestros intereses que por nuestros derechos.

Es más acertado contener a los niños por honor y ternura, que por el temor y el castigo.

Se requiere mucho ingenio para no naufragar en la popularidad.

El dinero es la llave que abre todas las puertas.

Uno no debe nunca consentir arrastrarse cuando siente el impulso de volar.

El dinero que se tiene es instrumento de libertad, el que se busca lo es de servidumbre.

Los verdaderos líderes deben estar dispuestos a sacrificarlo todo por la libertad de su pueblo.

El poder no es un medio, sino un fin en sí mismo.

Los niños son educados por lo que hace el adulto y no por lo que dice.

Pienso que la Navidad es una fiesta necesaria; necesitamos un aniversario durante el cual podamos lamentar todas las imperfecciones de nuestras relaciones humanas. Es la fiesta del fracaso, triste pero consoladora.

La libertad, para realizarse, debe bajar a la tierra y encarnar entre los hombres. No le hacen falta alas sino raíces.

Ser independiente de la opinión pública es la primera condición formal para lograr algo grande.

La elección de un sistema de educación es más importante para un pueblo que su gobierno.

Una comunidad es como un barco; todos deben estar preparados para tomar el timón.

La mejor enseñanza es la que utiliza la menor cantidad de palabras necesarias para la tarea.

La gestión es hacer las cosas bien; el liderazgo es hacer las cosas correctas.

Todas las desgracias del mundo provienen del olvido y el desprecio que hasta hoy se ha hecho de los derechos naturales e imprescindibles del ser mujer.

Solamente en los sueños somos libres. El resto del tiempo necesitamos el sueldo.

La opinión pública reina en la sociedad porque la estupidez reina entre los estúpidos.

El gobierno arbitrario de un príncipe, aunque sea justo y esclarecido, es siempre malo.

Pocos hombres aman durante mucho tiempo los viajes, esa ruptura perpetua de los hábitos, esa continua conmoción de todos los prejuicios.

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