Frases sobre la sociedad

Para los historiadores, los príncipes y los generales son genios; para los soldados siempre son unos cobardes.

Para gobernar se precisa firmeza, pero también mucha flexibilidad y paciencia.

Es un alivio encontrar en un libro de reglas o de leyes alguna que nunca te afectará.

No hay un rey que, teniendo fuerza suficiente, no esté siempre dispuesto a convertirse en absoluto.

La buena fe es el fundamento de toda sociedad, la perfidia es la peste.

Formarse no es nada fácil, pero reformarse lo es menos aún.

El que se encadena a una alegría, destruye una vida libre; pero el que besa la alegría en su vuelo, vive el amanecer de la eternidad.

El castigo entra en el corazón del hombre desde el momento en que comete el crimen.

Los azotes físicos y las calamidades de la naturaleza humana hicieron necesaria la sociedad. La sociedad se agregó a los desastres de la naturaleza. Los inconvenientes de la sociedad hicieron necesario al Gobierno, y el Gobierno se agregó a los desastres de la sociedad. Esta es la historia de la naturaleza humana.

Un día mi abuelo me dijo que hay dos tipos de personas: las que trabajan, y las que buscan el mérito. Me dijo que tratara de estar en el primer grupo: hay menos competencia ahí.

La diplomacia es la política en traje de etiqueta.

En política, si quieres que se diga algo, pídeselo a un hombre. Si quieres que se haga algo, pídeselo a una mujer.

Aquéllos que niegan la libertad a otros no la merecen para sí, y bajo un Dios justo no pueden conservarla mucho tiempo.

Quizá me estaba dando cuenta de lo que significaba el mundo laboral: hacer cosas sin tener el deseo de hacerlas.

Sin desviarse de la norma, el progreso no es posible.

El vínculo que une a tu auténtica familia no es de sangre, sino de respeto y alegría mutua.

La tradición es un guía, no un carcelero.

¿Saben cuál es la verdadera base del poder político? No las armas ni las tropas, sino la habilidad de hacer que los demás hagan lo que uno desea que hagan.

Pienso que el gran error en las escuelas es tratar de enseñar a los niños usando el miedo como motivación.

Mi prisión será mi tumba antes de ceder un ápice; pues mi conciencia no se debe a ningún mortal.

La libertad sin obediencia es confusión, y la obediencia sin libertad es esclavitud.

-Tienen que comprender -decía Ezequiel- que la moral es otra cosa; está por encima de las religiones. La moral es el resultado de aceptar la verdad y la justicia en todas partes del mundo. Porque la verdad y la justicia no tienen fronteras...

Todos tenemos, por nacer, los mismos derechos. Ningún gobierno puede arrebatarnoslos justamente.

En el fondo, hay que reconocer que la historia no es selectiva, también es discriminatoria, toma de la vida lo que le interesa como material socialmente aceptado como histórico y desprecia el resto, precisamente donde tal vez se podría encontrar la verdadera explicación de los hechos, de las cosas, de la puta realidad. En verdad os diré, en verdad os digo que vale más ser novelista, ficcionista, mentiroso.

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