Frases sobre la sociedad

Nunca es segura la alianza con un poderoso.

La familia es un complemento nuestro, complemento mayor que nosotros, anterior a nosotros y que nos sobrevivirá con lo mejor de nosotros.

Deberíamos conocer lo que nos confunde de aquellos con los que vivimos y a los que queremos.

Quien gobierna a un pueblo dando buen ejemplo se parece a la estrella polar, que permanece inmutable mientras los astros dan vueltas a su alrededor.

Nadie puede aterrorizar a toda una nación, a menos que todos nosotros seamos sus cómplices.

Las costumbres, Andrée, son formas concretas del ritmo, son la cuota del ritmo que nos ayuda a vivir.

El poder más peligroso es el del que manda pero no gobierna.

Que más vale pobreza
en paz, que en guerra mísera riqueza.

Uno no debe nunca consentir arrastrarse cuando siente el impulso de volar.

La educación es el pasaporte hacia el futuro, el mañana pertenece a aquellos que se preparan para él en el día de hoy.

Somos naturaleza. Poner al dinero como bien supremo nos conduce a la catástrofe.

Nos educan para ser productores y consumidores, no para ser hombres libres.

La paz no es la ausencia de guerra, es una virtud, un estado de la mente, una disposición a la benevolencia, la confianza y la justicia.

Comenzó por regir su casa, lo que, para la mayor parte de los hombres, no es menos arduo que gobernar una provincia.

Si aún queda una cierta capacidad de fijar criterios progresistas en la educación, que se aplique a introducir la enseñanza obligatoria de la descodificación mediática.

En la sociedad donde vivimos, un adolescente instalado en la convicción de su nulidad es una presa.

Ningún hombre es tan bueno, que, al ser expuesto a las acciones de la ley, no sería condenado a la horca por lo menos diez veces.

La libertad, para realizarse, debe bajar a la tierra y encarnar entre los hombres. No le hacen falta alas sino raíces.

Ser mujer es una tarea terriblemente difícil, porque consiste principalmente en tratar con hombres.

Educad a los niños. Educadlos en la tolerancia, en la solidaridad. Transmitirle lo más importante que tenemos: la herencia cultural.

Escuela: lugar dónde los niños aprenden lo que es necesario saber para convertirse en maestro.

Llamar a la mujer el sexo débil es una calumnia, es la injusticia del hombre hacia la mujer. Si por fuerza se entiende la fuerza bruta, entonces, en verdad, la mujer es menos brutal que el hombre. Si por fuerza se entiende el poder moral, entonces la mujer es inmensamente superior.

Solamente en los sueños somos libres. El resto del tiempo necesitamos el sueldo.

Todas las mujeres conciben ideas, pero no todas conciben hijos. El ser humano no es un árbol frutal que sólo se cultive por la cosecha.

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