Frases sobre la sociedad

Generalmente, se puede asegurar que no hay nada más terrible en la sociedad que el trato de las personas que se sienten con alguna superioridad sobre sus semejantes.

Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida.

Los hombres capaces de alzar y llevar adelante una bandera son muy pocos.

Un hombre inútil es gravoso al estado, en que se pesa el mérito de los miembros por la utilidad que de ellos se saca.

El más importante y principal negocio público es la buena educación de la juventud.

No compres nunca lo que te sea inútil bajo el pretexto de que es barato.

La masa busca al líder, no porque lo estime sino por interés; y el líder acepta a la masa por vanidad o por necesidad.

El único que saca partido del capitalismo es el estafador, y se hace millonario en seguida.

Sin una familia, el hombre, solo en el mundo, tiembla de frío.

Nadie puede darte tu libertad. Nadie puede darte tu igualdad o justicia o cualquier otra cosa. Si las quieres, cógelas.

La única cosa que respeta el poder es el poder.

La educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo.

El odio entre parientes es el más profundo.

Las instituciones pasan por tres períodos: el del servicio, el de los privilegios y el del abuso.

Las civilizaciones mueren por suicidio, no por asesinato.

Uno no siempre hace lo que quiere, pero tiene el derecho de no hacer lo que no quiere.

La clave de la educación no es enseñar, es despertar.

Una comunidad es como un barco; todos deben estar preparados para tomar el timón.

La ignorancia de la ley no exime de su cumplimiento. Pero su conocimiento a menudo sí.

Todo ser humano civilizado, por alto que sea su desarrolló consciente, sigue siendo un hombre arcaico en los niveles más profundos de su psique.

La costumbre es una segunda naturaleza que destruye la primera.

Los pueblos alzados en armas jamás alcanzarán la prosperidad.

La ley que esclaviza a la mujer y la priva de instrucción, os oprime también a vosotros, varones proletarios. (...) En nombre de vuestro propio interés, varones; en nombre de vuestra mejora, la vuestra, varones; en fin, en nombre del bienestar universal de todos y de todas os comprometo a reclamar los derechos para la mujer.

Se es de donde se quiere ser, y se pertenece a quienes se desea pertenecer... Lo mismo al revés.

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