Frases sobre la sociedad

Ley implacable de la naturaleza: o devorar, o ser devorado. Pueblos e individuos, o víctimas o verdugos.

El vicio inherente al capitalismo es el desigual reparto de bienes. La virtud inherente al socialismo es el equitativo reparto de miseria.

El amor es una cosa ideal; el matrimonio, una cosa real; la confusión de lo real con lo ideal jamás queda impune.

Mediocre alumno el que no sobrepase a su maestro.

El más importante y principal negocio público es la buena educación de la juventud.

Un síntoma de que te acercas a una crisis nerviosa es creer que tu trabajo es tremendamente importante.

El que se encadena a una alegría, destruye una vida libre; pero el que besa la alegría en su vuelo, vive el amanecer de la eternidad.

No hay en el mundo cosa más cara que la que con ruegos se compra.

Si ha de haber conflictos que sea mientras yo viva, que mi hijo pueda vivir en paz.

El porvenir está en manos del maestro de escuela.

Aquéllos que niegan la libertad a otros no la merecen para sí, y bajo un Dios justo no pueden conservarla mucho tiempo.

El poder no es un medio, sino un fin en sí mismo.

Las civilizaciones mueren por suicidio, no por asesinato.

Nunca permitas que el sentido de la moral te impida hacer lo que está bien.

Todas las formas de gobierno son valoradas exclusivamente en la medida en que tienden a promover la felicidad de quienes bajo ellas viven.

La libertad sin obediencia es confusión, y la obediencia sin libertad es esclavitud.

Educar para la convivencia. Educar para adquirir conciencia de la justicia. Educar en la igualdad para que no se pierda un solo talento por falta de oportunidades...

Una família sin una oveja negra no es una familia típica.

La costumbre es una segunda naturaleza que destruye la primera.

Hemos caído tan bajo que la reformulación de lo obvio es la primera obligación de un hombre inteligente.

No quiero la paz que sobrepasa todo entendimiento, quiero la comprensión que trae paz.

Los pueblos alzados en armas jamás alcanzarán la prosperidad.

En cuestiones de cultura y de saber, sólo se pierde lo que se guarda; sólo se gana lo que se da.

Que nada nos limite. Que nada nos defina. Que nada nos sujete. Que la libertad sea nuestra propia sustancia.

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