Frases sobre el tiempo

No digas que el tiempo pasado fue mejor que el presente; las virtudes son las que hacen los buenos tiempos, y los vicios los que los vuelven malos.

Quien mira lo pasado, lo porvenir advierte.

El tiempo es un maestro de ceremonias que siempre acaba poniéndonos en el lugar que nos compete. Vamos avanzando, parando y retrocediendo según sus órdenes. Nuestro error es imaginar que podemos buscarle las vueltas.

La edad es sólo un número, algo para poner en los registros. El hombre no puede retirar su experiencia, debe usarla. Con la experiencia se logra más con menos energía.

No es necesario destruir el pasado, se ha ido; en cualquier momento, puede volver a aparecer, parecer ser y ser presente.

Mucha buena gente que sería incapaz de robarnos el dinero, nos roba sin escrúpulo alguno el tiempo que necesitamos para ganarlo.

No hace falta renunciar al pasado al entrar en el porvenir. Al cambiar las cosas no es necesario perderlas.

Ayer es sólo un recuerdo; mañana nunca es lo que se supone que es.

Si no pensáis en el futuro, nunca lo tendréis.

El futuro no va a ser dominado por aquellos que están atrapados en el pasado.

La única patria que tiene el hombre es su infancia.

Los niños son como las estrellas. Nunca hay demasiados.

Las palabras del año pasado pertenecen al lenguaje del año pasado. Las palabras del próximo año esperan otra voz.

Un hombre debe vivir el presente y ¿qué importa quién eras la semana pasada, si sabes quién eres hoy?

La verdadera generosidad para con el futuro consiste en entregarlo todo al presente.

La juventud es feliz porque tiene la capacidad de ver la belleza. Cualquiera que conserve la capacidad de ver la belleza jamás envejece.

A veces la infancia es más larga que la vida.

Un hombre que se atreve a malgastar una hora de vida no ha descubierto el valor de la vida.

Los relojes matan el tiempo. El tiempo está muerto siempre que esté siendo marcado por las pequeñas ruedas; sólo cuando el reloj se detiene el tiempo viene a la vida.

El presente es el resultado necesario de todo el pasado, la causa necesaria de todo el futuro.

Cinco minutos bastan para soñar toda una vida, así de relativo es el tiempo.

Es la fiebre de la juventud lo que mantiene al resto del mundo a la temperatura normal.

Los futuros no realizados son solo ramas del pasado: ramas secas.

¡Ay de aquel cuyo corazón no ha aprendido mientras era joven a esperar, amar y poner su confianza en la vida!

Temáticas relacionadas

Publicidad