Frases sobre el tiempo

No digas que el tiempo pasado fue mejor que el presente; las virtudes son las que hacen los buenos tiempos, y los vicios los que los vuelven malos.

Quien mira lo pasado, lo porvenir advierte.

Se dicen que las nuevas generaciones serán difíciles de gobernar. Así lo espero.

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer.

En la tardanza dicen que suele estar el peligro.

No es necesario destruir el pasado, se ha ido; en cualquier momento, puede volver a aparecer, parecer ser y ser presente.

El futuro es nuestro refugio ante la feroz competencia de nuestros antepasados.

Ayer es sólo un recuerdo; mañana nunca es lo que se supone que es.

Un joven no debe comprar valores seguros.

Hay niños jugando en la calle que podrían resolver algunos de mis problemas clave en física, debido a que ellos tienen formas de percepción sensitiva que perdí hace mucho tiempo.

Ser adulto significa olvidar lo desconsolados que nos hemos sentido con frecuencia de niños.

Si no pensáis en el futuro, nunca lo tendréis.

Reflexiona sobre tus bendiciones presentes, de las que todo hombre posee muchas; no sobre tus pasadas penas, de las que todos tienen algunas.

Todas las personas mayores fueron al principio niños, aunque pocas de ellas lo recuerdan.

Lo que importa no es pensar en el pasado ni en el futuro. Lo importante es cargar con el ahora.

La única patria que tiene el hombre es su infancia.

Un hombre debe vivir el presente y ¿qué importa quién eras la semana pasada, si sabes quién eres hoy?

El tiempo existe para que no todo ocurra al mismo tiempo… y el espacio para que no todo te ocurra a ti.

La juventud es feliz porque tiene la capacidad de ver la belleza. Cualquiera que conserve la capacidad de ver la belleza jamás envejece.

El tiempo lo cura todo, pero también lo quema todo. Lo bueno y lo malo. Te arranca de la memoria cosas que quisieras tener ahí. El tiempo se lo lleva.

Porque tú crees que el tiempo cura y que las paredes tapan, y no es verdad, no es verdad.

No se trata sólo de prever el futuro, sino de hacerlo posible.

Los futuros no realizados son solo ramas del pasado: ramas secas.

El futuro está abierto […] todos somos responsables de lo que el futuro nos depare. Por tanto, nuestro deber no es profetizar el mal, sino más bien luchar por un mundo mejor.

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