Frases sobre el tiempo

El tiempo es un maestro de ceremonias que siempre acaba poniéndonos en el lugar que nos compete. Vamos avanzando, parando y retrocediendo según sus órdenes. Nuestro error es imaginar que podemos buscarle las vueltas.

En la tardanza dicen que suele estar el peligro.

Mucha buena gente que sería incapaz de robarnos el dinero, nos roba sin escrúpulo alguno el tiempo que necesitamos para ganarlo.

Ser adulto significa olvidar lo desconsolados que nos hemos sentido con frecuencia de niños.

Todas las personas mayores fueron al principio niños, aunque pocas de ellas lo recuerdan.

La única patria que tiene el hombre es su infancia.

Los niños son como las estrellas. Nunca hay demasiados.

Siempre tuve miedo al futuro, porque en el futuro, entre otras cosas, está la muerte.

El futuro vendrá de un largo dolor y un largo silencio.

La verdadera generosidad para con el futuro consiste en entregarlo todo al presente.

Después de los cuarenta años la verdadera cara la tenemos en la nuca, mirando desesperadamente para atrás.

Lo que dejamos atrás y lo que tenemos por delante no son nada comparado con lo que llevamos dentro.

Un hombre que se atreve a malgastar una hora de vida no ha descubierto el valor de la vida.

Los relojes matan el tiempo. El tiempo está muerto siempre que esté siendo marcado por las pequeñas ruedas; sólo cuando el reloj se detiene el tiempo viene a la vida.

El presente es el resultado necesario de todo el pasado, la causa necesaria de todo el futuro.

Cinco minutos bastan para soñar toda una vida, así de relativo es el tiempo.

Es la fiebre de la juventud lo que mantiene al resto del mundo a la temperatura normal.

¡Ay de aquel cuyo corazón no ha aprendido mientras era joven a esperar, amar y poner su confianza en la vida!

Buena verdad es que ni la juventud sabe lo que puede, ni la vejez puede lo que sabe.

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