Frases sobre el trabajo

No aprovechan los trabajos si no han de enseñarnos algo.

Para los que no tenemos religión, nuestro Dios es el trabajo.

El trabajo es vida.

A dos hombres venero yo en este mundo: al labrador sufrido de mano callosa y nervuda, en la que permanecerá para siempre una real e indeleble majestad, puesto que en ella está el cetro de este mundo. Y a aquel que trabaja por las imprescindibles necesidades del espíritu; no por el pan cotidiano, sino por el pan de la verdadera vida.

Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida.

Dichoso el que gusta las dulzuras del trabajo sin ser su esclavo.

Un síntoma de que te acercas a una crisis nerviosa es creer que tu trabajo es tremendamente importante.

El pan más sabroso y la comodidad más agradable son los que se ganan con el propio sudor.

Reza como si todo dependiera de Dios. Trabaja como si todo dependiera de ti.

No valores el trabajo hasta que acabe el día y la tarea esté hecha.

Trabajamos para comer para obtener la fuerza para trabajar para comer para obtener la fuerza para trabajar para comer para obtener la fuerza para trabajar para comer para obtener la fuerza para trabajar.

Un día mi abuelo me dijo que hay dos tipos de personas: las que trabajan, y las que buscan el mérito. Me dijo que tratara de estar en el primer grupo: hay menos competencia ahí.

Trabajadores del mundo, uníos, no tenéis nada que perder excepto vuestras cadenas.

Quizá me estaba dando cuenta de lo que significaba el mundo laboral: hacer cosas sin tener el deseo de hacerlas.

Nunca te das cuenta de lo que has hecho; sólo puedes ver lo que queda por hacer.

El trabajo obsesivo produce la locura, tanto como la pereza completa, pero con esta combinación se puede vivir.

Todo trabajo sobresaliente, tanto en el arte como en la ciencia, resulta del inmenso celo aplicado a una gran idea.

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