Frases sobre la vida

Una vida grande nace del encuentro de un gran carácter y una gran casualidad.

La vida no es en sí ni un bien ni un mal, sino el lugar del bien o del mal, según que el hombre practique lo uno o lo otro.

La vida es un montón de insignificantes e irónicas ruinas.

Yo devoro mi existencia con un apetito insaciable. Cómo terminará todo esto, lo ignoro.

No sé de qué trata mi vida ni quiero saberlo. Mi vida se define a sí misma cuando la vivo. Las películas se definirán a sí mismas cuando las haga.

Porque en la vida no hay más realidades que éstas: un destello de sol, un aroma de rosa, el son de una voz; y aun así de vanas y efímeras son lo mejor del mundo, lo mejor del mundo para mí.

La vida es una bufonada: esa disposición misteriosa de implacable lógica para un objetivo vano. Lo más que se puede esperar de ella es un cierto conocimiento de uno mismo, que llega demasiado tarde, y una cosecha de remordimientos inextinguibles.

En la vida no se trata de encontrarse uno mismo, sino de crearse uno mísmo.

La vida tan sólo es un día,
una frágil gota de rocío en su peligroso camino
desde la cima de un árbol.

No hay un final. No existe un principio. Solamente existe una infinita pasión por la vida.

Que terriblemente triste es que las personas están hechas de tal forma que se acostumbran a algo tan extraordinario como la vida.

La vida es una broma; y todo apunta a ello. Eso pensé un día, pero ahora lo sé.

La vida de cada hombre es un diario en el que trata de escribir una historia pero escribe otra.

Yo nunca seré de piedra.
Gritaré cuando haga falta.
Reiré cuando haga falta.
Cantaré cuando haga falta.

Lo mejor de la vida se pasa diciendo "es demasiado pronto", y después es "demasiado tarde".

Cada día sin gozo no fue tuyo:
fue sólo durar en él. Cuanto vivas
sin gozarlo, no vives.

No tenía ganas de nada. Sólo de vivir.

El temor a la muerte es el mejor signo de una vida falsa, esto es, mala.

La vida no es noble, ni buena, ni sagrada, y no hallo nada que respetar ni venerar en el cielo ni en la tierra... pero gracias a este hijo tenido y perdido habrá ya siempre para mí, en lo más puro de la luz, un ser sagrado, una criatura de oro.

Es una de las limitaciones más crueles del ser humano. La vida sería más llevadera si dispusiésemos de una segunda oportunidad.

(...) porque la vida se ríe de las previsiones y pone palabras donde imaginábamos silencios y súbitos regresos cuando pensábamos que no volveríamos a encontrarnos.

La vida se contradice tanto que uno se las arregla como puede con la vida.

Es maravilloso estar vivo, aunque siempre duela.

Los árboles esperan: tú no esperes,
es el tiempo de vivir, el único.

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