Frases sobre La Alegría

Si exagerásemos nuestras alegrías, como hacemos con nuestras penas, nuestros problemas perderían importancia.

No perdáis vuestro tiempo ni en llorar el pasado ni en llorar el porvenir. Vivid vuestras horas, vuestros minutos. Las alegrías son como flores que la lluvia mancha y el viento deshoja.

La alegría es la piedra filosofal que todo lo convierte en oro.

Los mejores médicos del mundo son: el doctor dieta, el doctor reposo y el doctor alegría.

Todo les sale bien a las personas de cáracter dulce y alegre.

La juventud es el paraíso de la vida, la alegría es la juventud eterna del espíritu.

Si tenéis el hábito de tomar las cosas con alegría, rara vez os encontraréis en circunstancias difíciles.

Para lograr todo el valor de una alegría has de tener con quien repetirla.

La alegría de ver y entender es el más perfecto don de la naturaleza.

Ten buena conciencia y tendrás siempre alegría. Si alguna alegría hay en el mundo la tiene seguramente el hombre de corazón puro.

Si bien es cierto que las alegrías son cortas, tampoco nuestros pesares son muy largos.

La mitad de la alegría reside en hablar de ella.

Entre todas las alegrías, la absurda es la más alegre; es la alegría de los niños, de los labriegos y de los salvajes; es decir, de todos aquellos seres que están más cerca de la Naturaleza que nosotros.

La alegría más grande es la inesperada.

Cuando saltes de alegría, cuida de que nadie te quite la tierra debajo de los pies.

Vuestra alegría es vuestra tristeza sin máscara.

El hombre se complace en enumerar sus pesares, pero no enumera sus alegrías.

Hazles comprender que no tienen en el mundo otro deber que la alegría.

Gran ciencia es ser feliz, engendrar la alegría, porque sin ella, toda existencia es baldía.

La alegría es el ingrediente principal en el compuesto de la salud.

No hay mejor alegría que la que mejor alegría difunde entre los demás.

La alegría es pena que se disimula; sobre la tierra no hay más que dolores.

La alegría, cuanto más se gasta más queda.

El mundo no puede dar alegrías tan grandes como son las que quita.

Publicidad