Benjamin Franklin

(1706-1790) Estadista y científico e estadounidense. Se le considera uno de los Padres Fundadores de los Estados Unidos.​

Frases célebres

La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días.

Tómate tiempo en escoger un amigo, pero sé más lento aún en cambiarlo.

Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo.

De aquel que opina que el dinero puede hacerlo todo, cabe sospechar con fundamento que será capaz de hacer cualquier cosa por dinero.

Un padre es un tesoro, un hermano es un consuelo: un amigo es ambos.

No anticipéis las tribulaciones ni temáis lo que seguramente no os puede suceder. Vivid siempre en un ambiente de optimismo.

La alegría es la piedra filosofal que todo lo convierte en oro.

Quien tiene paciencia, obtendrá lo que desea.

Donde mora la libertad, allí está mi patria.

La llave que se usa constantemente reluce como plata: no usándola se llena de herrumbre. Lo mismo pasa con el entendimiento.

Tres podrían guardar un secreto si dos de ellos hubieran muerto.

El mejor médico es el que conoce la inutilidad de la mayor parte de las medicinas.

No hay nada tan cierto en el mundo como la muerte y los impuestos.

El camino hacía la riqueza depende fundamentalmente de dos palabras: trabajo y ahorro.

Aquellos que cederían la libertad esencial para adquirir una pequeña seguridad temporal, no merecen ni libertad ni seguridad.

El que quiera prosperar en sus negocios hágalos por sí mismo, y si quiere que todo le salga mal, no tiene más que confiarlos a manos ajenas.

Más de un hombre hubiera sido peor si su fortuna hubiese sido mejor.

Si no quieres perderte en el olvido tan pronto como estés muerto y corrompido, escribe cosas dignas de leerse, o haz cosas dignas de escribirse.

Hay tres amigos fieles; una esposa anciana, un perro viejo y dinero contante y sonante.

Quien quiera ver prosperar sus negocios, consulte a su mujer.

El corazón del loco está en la boca; pero la boca del sabio está en el corazón.

Las tres cosas más difíciles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.

La paz y la armonía constituyen la mayor riqueza de la familia.

El que vive de esperanzas, muere de sentimiento.

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