Frases sobre Las Cualidades

Quien no comprende una mirada tampoco comprenderá una larga explicación.

La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.

Si te caes siete veces, levántate ocho.

Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.

No basta saber, se debe también aplicar. No es suficiente querer, se debe también hacer.

Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos.

No hay que confundir nunca el conocimiento con la sabiduría. El primero nos sirve para ganarnos la vida; la sabiduría nos ayuda a vivir.

El individuo ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu. Si lo intentas, a menudo estarás solo, y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo.

Lo que sabemos es una gota de agua; lo que ignoramos es el océano.

Comienza a manifestarse la madurez cuando sentimos que nuestra preocupación es mayor por los demás que por nosotros mismos.

Porque nadie puede saber por ti. Nadie puede crecer por ti. Nadie puede buscar por ti. Nadie puede hacer por ti lo que tú mismo debes hacer. La existencia no admite representantes.

Callando es como se aprende a oír; oyendo es como se aprende a hablar; y luego, hablando se aprende a callar.

¡Caer está permitido. Levantarse es obligatorio!.

Cuando todos los días resultan iguales es porque el hombre ha dejado de percibir las cosas buenas que surgen en su vida cada vez que el sol cruza el cielo.

Es prudente no fiarse por entero de quienes nos han engañado una vez.

Procuro ser siempre muy puntual, pues he observado que los defectos de una persona se reflejan muy vivamente en la memoria de quien la espera.

Mira dos veces para ver lo justo. No mires más que una vez para ver lo bello.

Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa.

El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero sólo el necio se queda sentado en él.

Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad.

Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto.

Saber que se sabe lo que se sabe y que no se sabe lo que no se sabe; he aquí el verdadero saber.

La belleza no hace feliz al que la posee, sino a quien puede amarla y adorarla.

El sabio no se sienta para lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea de reparar el daño hecho.

Temáticas relacionadas

Publicidad