Frases sobre El Cultura

La sencillez y naturalidad son el supremo y último fin de la cultura.

El arte de torear consiste en convertir en veinte minutos a un bello animal en una albóndiga sangrante ante un público alborozado.

La cultura es un adorno en la prosperidad y un refugio en la adversidad.

Llamar fiesta a un rito tan sangriento como una corrida de toros es lo contrario de llamar sacrificio al rito incruento de la misa.

El toreo es un arte misterioso, mitad vicio y mitad ballet. Es un mundo abigarrado, caricaturesco, vivísimo y entrañable el que vivimos los que, un día soñamos con ser toreros.

La cultura es la memoria del pueblo, la conciencia colectiva de la continuidad histórica, el modo de pensar y de vivir.

No falta razón, que esta fiesta bruta
sólo ha quedado en España,
y no hay nación que una cosa
tan bárbara e inhumana
si no es España consienta.

El toreo es un doble ejercicio físico metafísico de integración espiritual en el que se valora el significado de lo humano heroicamente o puramente: en cuerpo y alma, aparentemente inmortal.

Los madrileños se acercan al circo a ver un animal tan bueno como hostigado, que lidia con dos docenas de fieras disfrazadas de hombres.

El torero sigue siendo mítico y, cuando expresa la valentía el pueblo se enardece y los viejos entusiasmos reaparecen.

Si los espectáculos cultos ponen ante mis ojos un mundo de inmoralidad y una exuberancia de lujo que ciega mis ojos al tocar al corazón, hoy tengo derecho a mis corridas de toros.

Sí, en el toreo está presente la muerte, pero como aliada, como cómplice de la vida: la muerte hace de comparsa para que la vida se afirme.

La cultura es lo que, en la muerte, continúa siendo la vida.

El baile es escultura en movimiento.

La historia del toreo está ligada a la de España, tanto que sin conocer la primera, resultará imposible comprender la segunda.

Es lícito violar una cultura, pero con la condición de hacerle un hijo.

Es moral lo que hace que uno se sienta bien, inmoral lo que hace que uno se sienta mal. Juzgadas según estos criterios morales que no trato de defender, las corridas de toros son muy morales para mí.

Eso de andar a vueltas un hombre con un animalito de colmillo en ristre o de cuerno en astillero no es del género humano: es del género animalesco.

Al carro de la cultura española le falta la rueda de la ciencia.

La cultura hace al hombre algo más que un accidente del universo.

Dos medias verdades no hacen una verdad, y dos medias culturas no hacen una cultura.

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