Antonio Machado

(1875-1939) Poeta y prosista español, perteneciente al movimiento literario conocido como generación del 98.

Frases célebres

Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y lo mejor de todo, despertar.

La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos.

La verdad es lo que es, y sigue siendo verdad aunque se piense al revés.

Poned atención: un corazón solitario no es un corazón.

Benevolencia no quiere decir tolerancia de lo ruin, o conformidad con lo inepto, sino voluntad de bien.

Los que están siempre de vuelta de todo son los que nunca han ido a ninguna parte.

Ayudadme a comprender lo que os digo y os lo explicaré mejor.

Dicen que el hombre no es hombre mientras no oye su nombre de labios de una mujer.

Todo lo que se ignora, se desprecia.

Es propio de hombres de cabezas medianas embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza.

Despacito y buena letra, que el hacer las cosas bien, importa más que el hacerlas.

Tras el vivir y el soñar, está lo que más importa: el despertar

En España, de cada diez cabezas, nueve embisten y una piensa.

Tu verdad no; la verdad
y ven conmigo a buscarla.
La tuya, guárdatela.

Moneda que está en la mano,
tal vez se deba guardar.
La monedita del alma
se pierde si no se da.

Que dos y dos sean necesariamente cuatro, es una opinión que muchos compartimos. Pero si alguien sinceramente piensa otra cosa, que lo diga. Aquí no nos asombramos de nada.

En política sólo triunfa quien pone la vela donde sopla el aire; jamás quien pretende que sople el aire donde pone la vela.

¿Dijiste media verdad? Dirán que mientes dos veces si dices la otra mitad.

Caminante no hay camino, se hace camino al andar.

Todo necio confunde valor y precio.

El ojo que tú ves no es ojo porque tú lo veas, es ojo porque él te ve.

Hay dos clases de hombres: los que viven hablando de las virtudes y los que se limitan a tenerlas.

La primavera ha venido, nadie sabe cómo ha sido.

Converso con el hombre que siempre va conmigo. Quién habla solo, espera hablar con Dios un día.

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