Frases sobre la guerra

Estar preparados para la guerra es uno de los medios más eficaces para conservar la paz.

La guerra es un asunto demasiado importante para confiárselo a los militares.

La guerra es la obra de arte de los militares, la coronación de su formación, el broche dorado de su profesión. No han sido creados para brillar en la paz.

Las armas se deben reservar para el último lugar, donde y cuando los otros medios no basten.

En los más ilustres y gloriosos capitanes y emperadores del mundo, el estudio y la guerra han conservado la vecindad, y la arte militar se ha confederado con la lección. No ha desdeñado en tales ánimos la espada a la pluma. Docto símbolo de esta verdad es la saeta: con la pluma vuela el hierro que ha de herir.

La guerra terminaría si los muertos pudiesen regresar.

El gran Cartago lideró tres guerras: después de la primera seguía teniendo poder; después de la segunda seguía siendo habitable; después de la tercera ya no se encuentra en el mapa.

Si no acaba con la guerra, no es una victoria.

La manera más rápida de finalizar una guerra es perderla.

La guerra es siempre una derrota de la humanidad.

Cuando los tambores hablan, las leyes callan.

Los muertos son los únicos que ven el final de la guerra.

Las armas tienen por objeto y fin la paz, que es el mayor bien que los hombres pueden desear en esta vida.

Las nociones de rectitud e ilicitud, justicia e injusticia, no tienen lugar en la guerra.

Hay que evitar el combate en lugar de vencer en él. Hay triunfos que empobrecen al vencido, pero no enriquecen al vencedor.

La guerra es el estado normal del hombre.

Cualquier guerra entre europeos es una guerra civil.

No se puede decir que la civilización no avance, en cada guerra pueden matarte de una manera distinta.

Las armas requieren espíritu como las letras.

¿Puede haber algo más ridículo que la pretensión de que un hombre tenga derecho a matarme porque habita al otro lado del agua y su príncipe tiene una querella con el mío aunque yo no la tenga con él?.

La primera víctima de la guerra es la verdad.

No le demos al mundo armas contra nosotros, porque las utilizará.

La justicia se defiende con la razón y no con las armas. No se pierde nada con la paz y puede perderse todo con la guerra.

No puede esperarse que los hombres sean trasladados del despotismo a la libertad en un lecho de plumas.

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