Frases sobre El Mundo

El mundo es un rompecabezas cuyas piezas cada uno de nosotros arma de diferente manera.

La historia del mundo es la suma de aquello que hubiera sido evitable.

El mundo es de quien nace para conquistarlo y no de quien sueña que puede conquistarlo.

El mundo real es mucho más pequeño que el mundo de la imaginación.

El mundo es una comedia para los que piensan y una tragedia para los que sienten.

Hemos modificado tan radicalmente nuestro entorno que ahora debemos modificarnos a nosotros mismos para poder existir dentro de él.

No vayas a creer lo que te cuentan del mundo (ni siquiera esto que te estoy contando) ya te dije que el mundo es incontable.

Y así va el mundo. Hay veces en que deseo sinceramente que Noé y su comitiva hubiesen perdido el barco.

Leemos mal el mundo, y decimos luego que nos engaña.

Llevo en mi mundo que florece todos los mundos que han fracasado.

Intentad dejar este mundo un poco mejor de como os lo encontrásteis.

El mundo no fue hecho en el tiempo, sino con el tiempo.

Evitemos suplantar con nuestro mundo el de los demás.

El mundo nace en nosotros, como Descartes hizo reconocer, y dentro de nosotros adquiere su influencia habitual.

El mundo es la suma total de nuestras posibilidades vitales.

El mundo ha sido creado para ser recreado.

Cuando se tienen veinte años, uno cree haber resuelto el enigma del mundo; a los treinta reflexiona sobre él, y a los cuarenta descubre que es insoluble.

Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor, mientras la violencia se practica a plena luz del día.

El mundo es un absurdo animado que rueda en el vacio para asombro de sus habitantes.

No puedes esperar construir un mundo mejor sin mejorar a las personas.

El mundo es una patria y se vive bien en todas partes cuando se tiene mucho dinero y se es de humor alegre.

Hay otros mundos pero están en éste.

Si ganamos aquí ganaremos en todas partes. El mundo es un hermoso lugar, vale la pena defenderlo y detesto dejarlo.

La creación de una visión del mundo es el trabajo de una generación más que de una persona, pero cada uno de nosotros, para bien o para mal, añade su propio ladrillo.

Publicidad