Frases sobre La Naturaleza

La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos.

Todo hombre paga su grandeza con muchas pequeñeces, su victoria con muchas derrotas, su riqueza con múltiples quiebras.

La humanidad se cansa pronto de todo, sobre todo de lo que más disfruta.

La vida no es sino una continua sucesión de oportunidades para sobrevivir.

La vida consiste no en tener buenas cartas, sino en jugar bien las que uno tiene.

Ningún hombre es una isla, algo completo en sí mismo; todo hombre es un fragmento del continente, una parte de un conjunto.

A menudo el sepulcro encierra, sin saberlo, dos corazones en un mismo ataúd.

La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene.

El hombre no ha sabido organizar un mundo para sí mismo y es un extraño en el mundo que él mismo ha creado.

No se tome la vida demasiado en serio; nunca saldrá usted vivo de ella.

En dos palabras puedo resumir cuanto he aprendido acerca de la vida: Sigue adelante.

Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.

Alégrate de la vida porque ella te da la oportunidad de amar, de trabajar, de jugar y de mirar a las estrellas.

La vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil, que cuando uno empieza a aprenderlo, ya hay que morirse.

El cuerpo humano es el carruaje; el yo, el hombre que lo conduce; el pensamiento son las riendas, y los sentimientos los caballos.

La muerte es una quimera: porque mientras yo existo, no existe la muerte; y cuando existe la muerte, ya no existo yo.

Los ideales que iluminan mi camino y una y otra vez me han dado coraje para enfrentar la vida con alegría han sido: la amabilidad, la belleza y la verdad.

La vida es un juego de probabilidades terribles; si fuera una apuesta no intervendrías en ella.

No basta con pensar en la muerte, sino que se debe tenerla siempre delante. Entonces la vida se hace más solemne, más importante, más fecunda y alegre.

Cuántas muertes más serán necesarias para darnos cuenta de que ya han sido demasiadas.

Creo que los animales ven en el hombre un ser igual a ellos que ha perdido de forma extraordinariamente peligrosa el sano intelecto animal, es decir, que ven en él al animal irracional, al animal que ríe, al animal que llora, al animal infeliz.

Temer al amor es temer a la vida, y los que temen a la vida ya están medio muertos.

Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales.

Todo el mundo trata de realizar algo grande, sin darse cuenta de que la vida se compone de cosas pequeñas.

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