Frases sobre la naturaleza

Convertid un árbol en leña y podrá arder para vosotros; pero ya no producirá flores ni frutos.

Vivimos en una época peligrosa. El ser humano ha aprendido a dominar la naturaleza mucho antes de haber aprendido a dominarse a sí mismo.

Estoy satisfecho con el misterio de la eternidad de la vida y con el conocimiento, el sentido, de la maravillosa estructura de la existencia. Con el humilde intento de comprender aunque más no sea una porción diminuta de la Razón que se manifiesta en la naturaleza.

La naturaleza benigna provee de manera que en cualquier parte halles algo que aprender.

La naturaleza ha preparado mejor a las mujeres para ser madres y esposas, que a los hombres para ser padres y maridos. Los hombres tienen que improvisar.

La primera ley que me indica la naturaleza es deleitarme a costa de quien sea.

El gran libro de la naturaleza está escrito en símbolos matemáticos.

La naturaleza tiene perfecciones para demostrar que es imagen de Dios e imperfecciones para probar que sólo es una imagen.

Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla mientras el género humano no escucha.

Y es que la naturaleza no hace nada en vano, y entre los animales, el hombre es el único que posee la palabra.

Los actos contra la naturaleza engendran disturbios contra la naturaleza.

La creación de mil bosques está contenida en una bellota.

La naturaleza misma ha impreso en la mente de todos la idea de un Dios.

La naturaleza ha puesto en nuestras mentes un insaciable deseo de ver la verdad.

La naturaleza señala a los soldados de la vida el lugar en donde han de luchar por ella.

La naturaleza es una obra de arte, pero Dios es el único artista que existe, y el hombre no es más que un obrero de mal gusto.

Toda la naturaleza es como un arte desconocido del hombre.

La naturaleza quiere que la amistad sea auxiliadora de virtudes, mas no compañera de vicios.

La naturaleza concede libertad hasta a los animales.

Sólo obedeciéndola se doblega a la naturaleza.

Amigo mío, la Naturaleza ha dado a cada hombre un estilo, como una fisonomía y un carácter. El hombre puede cultivarla, pulirla, mejorarla, pero cambiarla, no.

En la naturaleza del hombre encontramos tres causas principales de querella: la competencia, la desconfianza y la gloria.

En la naturaleza las cosas están mucho más separadas que las almas.

En la naturaleza nada hay superfluo.

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