George Bernard Shaw

(1856-1950) Escritor irlandés.

Frases célebres

La literatura es una extraña máquina que traga, que absorbe todos los placeres, todos los acontecimientos de la vida. Los escritores son vampiros.

Suspendí mi educación cuando tuve que ir al colegio.

La satisfacción es la muerte.

El norteamericano blanco relega al negro a la condición de limpiabotas y deduce de ello que sólo sirve para limpiar botas.

Cuando dos personas están bajo la influencia de la más violenta, la más insana, la más ilusoria y la más fugaz de las pasiones, se les pide que juren que seguirán continuamente en esa condición excitada, anormal y agotadora hasta que la muerte los separe.

Aprendemos de la experiencia que los hombres nunca aprenden nada de la experiencia.

La peor clase es la que consta de un solo hombre.

A los empresarios les gustan las asambleas porque ellos las inventaron.

La moda es una forma de fealdad tan intolerable que tiene que ser cambiada cada seis meses.

Siempre hay peligro para aquellos que lo temen.

La obediencia simula subordinación, lo mismo que el miedo a la policía simula honradez.

Las deudas son como cualquier otra trampa en la que se es muy fácil caer, pero de la que es dificilísimo salir.

Las epidemias han tenido más influencia que los gobiernos en el devenir de nuestra historia.

Donde la igualdad no se discute, allí también hay subordinación.

No hay secreto mejor guardado que aquel que todos conocen.

En la vida no se trata de encontrarse uno mismo, sino de crearse uno mísmo.

Una vida usada cometiendo errores no solo es más honorable, sino que es más útil que una vida usada no haciendo nada.

El peor pecado hacia nuestros semejantes no es odiarlos, sino tratarlos con indiferencia: esa es la esencia de la inhumanidad.

El progreso es imposible sin el cambio, y aquellos que no pueden cambiar sus mentes no pueden cambiar nada.

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