Frases sobre la apariencia

Pocos ven lo que somos, pero todos ven lo que aparentamos.

No andes, Sancho, desceñido y flojo, que el vestido descompuesto da indicios de ánimo desmalazado.

Las personas no son ridículas sino cuando quieren parecer o ser lo que no son.

Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.

¡Ah, si nos fuera dado el poder de vernos como nos ven los demás! De cuantos disparates y necedades nos veríamos libres.

En lo que parecemos, todos tenemos un juez; en lo que somos, nadie nos juzga.

Fingimos lo que somos; seamos lo que fingimos.

Aunque la mona se vista de seda, mona se queda.

No todo lo que es oro reluce, ni toda la gente errante anda perdida.

Con veinte años todos tienen el rostro que Dios les ha dado; con cuarenta el rostro que les ha dado la vida y con sesenta el que se merecen.

Sírvete de lo aparente como indicio de lo inaparente.

El traje denota muchas veces al hombre.

Aparentar tiene más letras que ser.

Para hacerse una posición en el mundo, es preciso hacer todo lo posible para hacer creer que ya se tiene.

La mujer ha de ser dueña, y parecerlo, que es más.

Si tuviera dos caras. ¿Estaría usando ésta?

Esfuérzate por mantener las apariencias que el mundo te abrirá crédito para todo lo demás.

No es oro todo lo que reluce.

En las grandes cosas los hombres se muestran como les conviene mostrarse. En las pequeñas como son.

Hay mucha gente en el mundo, pero todavía hay más rostros, pues cada uno tiene varios.

No se deje engañar por lo que aparezca en la superficie. En las profundidades es donde todo se vuelve ley.

Confiad en los que se esfuerzan por ser amados; dudad de los que sólo procuran parecer amables.

Las apariencias engañan la mayoría de las veces; no siempre hay que juzgar por lo que se ve.

Nunca sabremos por qué irritamos a la gente, qué es lo que nos hace simpáticos, qué es lo que nos hace ridículos; nuestra propia imagen es nuestro mayor misterio.

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