Chamfort

(1741-1794) Nicolás-Sebastien Roch. Académico francés.

Frases célebres

La sociedad sería una cosa hermosa si se interesaran los unos por los otros.

El día peor empleado es aquél en que no se ha reído

El amor, tal como se practica hoy en la sociedad, no es más que un intercambio de dos fantasías y el contacto de dos epidermis.

Las pasiones hacen vivir al hombre, la sabiduría sólo le hace durar.

La mujer es como la sombra: si la huyes, sigue; si la sigues huye.

El más rico de todos los hombres es el ahorrativo; el más pobre, el avaro.

Lo único que impide a Dios mandar un segundo diluvio, es que el primero fue inútil.

El que no tiene carácter no es un hombre: es una cosa.

También hay tonterías elegantes como hay tontos bien vestidos.

La sociedad está dividida en dos grandes clases: la de los que tienen más comida que apetito y la de los que tienen más apetito que comida.

La modestia es la más inocente de las mentiras.

El cambio de moda es el impuesto que la industria del pobre carga sobre la vanidad del rico.

La habilidad es a la astucia lo que la destreza a la estafa.

Hace siglos que la opinión pública es la peor de las opiniones.

En las grandes cosas los hombres se muestran como les conviene mostrarse. En las pequeñas como son.

Con frecuencia el amor, comercio borrascoso, acaba en bancarrota.

El amor es como las enfermedades contagiosas, que cuanto más se temen más fácilmente se adquieren.

En el mundo se tiene tres clases de amigos: los que os aman, los que se cuidan de vos y los que os aborrecen.

Los azotes físicos y las calamidades de la naturaleza humana hicieron necesaria la sociedad. La sociedad se agregó a los desastres de la naturaleza. Los inconvenientes de la sociedad hicieron necesario al Gobierno, y el Gobierno se agregó a los desastres de la sociedad. Esta es la historia de la naturaleza humana.

Es más fácil legalizar ciertas cosas que legitimarlas.

Casi todos los hombres son esclavos, por la razón que los espartanos daban de la servidumbre de los persas, por no saber pronunciar la sílaba ‘no’.

Vano quiere decir vacío; es tan ruin la vanidad que para afrentarla basta llamarla por su propio nombre.

Cuando se quiere ser agradable en sociedad es preciso resolverse a permitir que muchas cosas que sabemos nos sean enseñadas por personas que las ignoran.

Las tres cuartas partes de las locuras no son sino necedades.

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