Frases sobre el ayudar

Ayuda a tus semejantes a levantar su carga, pero no te consideres obligado a llevársela.

Si precisas una mano, recuerda que yo tengo dos.

El mayor espectáculo es un hombre esforzado luchando contra la adversidad; pero hay otro aún más grande: ver a otro hombre lanzarse en su ayuda.

Quien toma bienes de los pobres es un asesino de la caridad. Quien a ellos ayuda, es un virtuoso de la justicia.

Indudablemente nadie se ocupa de quien no se ocupa de nadie.

No basta levantar al débil, hay que sostenerlo después.

Los cielos nunca ayudan al hombre que no quiere actuar.

Ayudar al que lo necesita no sólo es parte del deber, sino de la felicidad.

Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.

Lo mejor es la ayuda mutua. Como todos sabemos que somos imperfectos, intentamos ayudarnos los unos a los otros.

Uno de los secretos profundos de la vida es que lo único que merece la pena hacer es lo que hacemos por los demás.

El propósito de la vida humana es servir, mostrar compasión y tener voluntad de ayudar a otros.

Nadie es inútil en este mundo mientras pueda aliviar un poco la carga a sus semejantes.

En un universo bastante absurdo, hay algo que no lo es: lo que podemos hacer por los demás.

Ayúdate a ti mismo y ayuda a los demás con toda tu fuerza y al hacerlo ¡conserva la alegría! ... ¡Es difícil llevar una vida buena! Pero la vida buena es bella.

Lo que hacemos por nosotros mismos muere con nosotros, lo que hacemos por los demás y por el mundo permanece y es inmortal.

Estamos en la tierra para ayudar a otros: para qué están los otros en la tierra no lo sé.

Tenemos que ayudarnos unos a otros. Los seres humanos somos así. Queremos hacer felices a los demás, no hacerlos desgraciados. No queremos odiar ni despreciar a nadie. En este mundo hay sitio para todos.

Prestad auxilio si queréis hallarlo.

Cualquiera que tiene los medios de este mundo para el sostén de la vida, y contempla a su hermano pasar necesidad, y sin embargo le cierra la puerta de sus tiernas compasiones, ¿de qué manera permanece el amor de Dios en él? Hijitos, no amemos de palabra ni con la lengua, sino en hecho y verdad.

El socorro en la necesidad, aunque sea poco, ayuda mucho.

La pregunta más urgente y persistente en la vida es: ¿Qué estás haciendo por los demás?

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