Frases sobre La Fe

El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz.

Tener fe significa no querer saber la verdad.

La fe puede ser sucintamente definida como una creencia ilógica en que lo improbable sucederá.

No se vive sin la fe. La fe es el conocimiento del significado de la vida humana. La fe es la fuerza de la vida. Si el hombre vive es porque cree en algo.

La fe engaña a los hombres, pero da brillo a la mirada.

No debemos perder la fe en la humanidad que es como el océano: no se ensucia porque algunas de sus gotas estén sucias.

Quien pierde su fe no puede perder más.

Aquel que tiene fe no está nunca solo.

¿Racionalizar la fe?. Quise hacerme dueño y no esclavo de ella, y así llegué a la esclavitud en vez de legar a la libertad en Cristo.

Todo el que cree, piensa. Porque la fe, si lo que cree no se piensa, es nula.

La fe comienza donde termina el orgullo.

Nos hemos de liberar de la falsa idea de que la fe ya no tiene nada que decir a los hombres de hoy.

¿La cuestión de la fe? Me la planteo todos los días, sin cesar. He dicho no. He dicho no a Dios, si se me permite expresarme de esta manera brutal; pero la cuestión se replantea a cada instante. Estoy obsesionado, digámoslo claramente, obsesionado, si no por Dios, por el no-Dios. Así es.

La fe, incluso la profunda, nunca es completa.

Una fe que nosotros mismos podemos determinar, no es en absoluto una fe.

El hombre que tiene fe ha de estar preparado, no sólo a ser mártir, sino a ser un loco.

Poca fe se otorga a los que tienen poca fe.

¿Es una fe sincera la fe que no actúa?

Una fe: he aquí lo más necesario al hombre. Desgraciado el que no cree en nada.

Hay más fe en una honrada duda, creedme, que en la mitad de las creencias.

La fe es el antiséptico del alma.

Se puede hacer muy poco sólo con fe, no puede hacerse nada sin ella.

La fe se refiere a cosas que no se ven, y la esperanza, a cosas que no están al alcance de la mano.

No confiéis en quien haya perdido la fe.

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