Frases sobre la historia

Quizá la más grande lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia.

Me maravillo a menudo de que la historia resulte tan pesada, porque gran parte de ella debe ser pura invención.

Feliz el pueblo cuya historia se lee con aburrimiento.

La historia cuenta lo que sucedió; la poesía lo que debía suceder.

Incluso el pasado puede modificarse; los historiadores no paran de demostrarlo.

No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es como ser incesantemente niños.

La historia es un incesante volver a empezar.

Los seres humanos hacen su propia historia, aunque bajo circunstancias influidas por el pasado.

No podemos hacer la historia, sino sólo esperar a que se desarrolle.

No hay más que una historia: La historia del hombre. Todas las historias nacionales no son más que capítulos de la mayor.

El único deber que tenemos con la historia es rescribirla.

La historia se repite. Ese es uno de los errores de la historia.

Cualquiera puede hacer historia; pero sólo un gran hombre puede escribirla.

Toda historia no es otra cosa que una infinita catástrofe de la cual intentamos salir lo mejor posible.

La historia universal es el progreso de la conciencia de la libertad.

La historia es cuestión de supervivencia. Si no tuviéramos pasado, estaríamos desprovistos de la impresión que define a nuestro ser.

Un espíritu histórico no puede tener dudas de que ha llegado el tiempo de la resurrección y que precisamente los acontecimientos que parecieron haberse dirigido en contra de su activación y amenazaban con consumar su hundimiento, han sido los signos más favorables de su regeneración.

Los historiadores son personas que se interesan por el futuro cuando éste ya es pasado.

Una historia no es sólo verdad cuando se narra cómo ha sucedido, sino también cuando relata cómo hubiera podido acontecer.

Evoluciones progresivas que crecen cada vez más, son la materia de la historia.

La historia es como una destilación del chismorreo.

Una cosa es continuar la historia y otra repetirla.

Un historiador es un profeta al revés.

La historia es siempre una fantasía sin base científica, y cuando se pretende levantar un tinglado invulnerable y colocar sobre él una consecuencia, se corre el peligro de que un dato cambie y se venga a bajo toda la armazón histórica.

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