Paul Valéry

(1871-1945) Escritor francés.

Frases célebres

Lo que ha sido creído por todos siempre y en todas partes, tiene todas las posibilidades de ser falso.

Nuestros pensamientos más importantes son los que contradicen nuestros sentimientos.

La guerra es una masacre entre gentes que no se conocen, para provecho de gentes que si se conocen pero que no se masacran.

Cuando alguien te lame las suelas de los zapatos, colócale el pie encima antes de que comience a morderte.

Los libros tienen los mismos enemigos que el hombre: el fuego, la humedad, los animales, el tiempo y su propio contenido.

Todos nuestros enemigos son mortales.

Un hombre solo está siempre en mala compañía.

¿Qué puede haber imprevisto para el que nada ha previsto?

La poesía es la ambición de discurrir, que aspira a verse cargada de más sentidos y ungida de más música, que el lenguaje ordinario.

Los dioses facilitan el primer verso; los demás, los hace el poeta.

Lo que no se parece a nada no existe.

Lo más profundo del hombre es su piel.

El problema de nuestros tiempos es que el futuro ya no es lo que era.

El gusto está hecho de mil repulsiones.

Hay que ser ligero como el ave, y no como la pluma.

Todo hombre lleva en sí un dictador y un anarquista.

Un hombre competente es un hombre que se equivoca según las reglas.

La política es el arte de impedir que la gente se entrometa en lo que le atañe.

La historia es la ciencia de lo que nunca sucede dos veces.

Las obras no se acaban, se abandonan.

Algunas veces la razón me parece ser la facultad de nuestra alma para no comprender nada de nuestro cuerpo.

La esperanza nos sostiene, pero como sobre una cuerda tirante.

En toda discusión, no es una tesis la que se defiende sino a uno mismo.

Cuando conseguimos nuestro objetivo creemos que el camino fue bueno.

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