Ernesto Sábato

(1911-2011) Escritor argentino.

Frases célebres

Ser original es en cierto modo estar poniendo de manifiesto la mediocridad de los demás.

La vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil, que cuando uno empieza a aprenderlo, ya hay que morirse.

La vanidad es tan fantástica, que hasta nos induce a preocuparnos de lo que pensarán de nosotros una vez muertos y enterrados.

Lo admirable es que el hombre siga luchando y creando belleza en medio de un mundo bárbaro y hostil.

Un buen escritor expresa grandes cosas con pequeñas palabras; a la inversa del mal escritor, que dice cosas insignificantes con palabras grandiosas.

Dios existe, pero a veces duerme: sus pesadillas son nuestra existencia.

El artista debe de ser mezcla de niño, hombre y mujer.

Lástima que cuando uno empieza a aprender el oficio de vivir ya hay que morir.

El mundo nada puede contra un hombre que canta en la miseria.

Dios es un pobre diablo, con un problema demasiado complicado para sus fuerzas. Lucha con la materia como un artista con su obra. Algunas veces, en algún momento logra ser Goya, pero generalmente es un desastre.

Las modas son legítimas en las cosas menores, como el vestido. En el pensamiento y en el arte son abominables.

Un creador es un hombre que en algo "perfectamente" conocido encuentra aspectos desconocidos. Pero, sobretodo, es un exagerado.

Le expliqué que el mundo es una sinfonía, pero que Dios toca de oído.

Hay una manera de contribuir a la protección de la humanidad, y es no resignarse.

Libro: 'Botella al mar', se ha dicho. Pero con un mensaje equívoco, que puede ser interpretado de tantas maneras que difícilmente el náufrago sea localizado.

La Historia no es mecánica porque los hombres son libres para transformarla.

Al parecer, la dignidad de la vida humana no estaba prevista en el plan de globalización

Es el otro el que siempre nos salva. Y si hemos llegado a la edad que tenemos es porque otros nos han ido salvando la vida, incesantemente.

Siempre tuve miedo al futuro, porque en el futuro, entre otras cosas, está la muerte.

Si nos cruzamos de brazos seremos cómplices de un sistema que ha legitimado la muerte silenciosa.

Y entonces, habiendo sido privados de la cercanía de un abrazo o de una mesa compartida, nos quedarán “los medios de comunicación”.

Irónicamente he dicho en muchas entrevistas que “la televisión es el opio del pueblo”, modificando la famosa frase de Marx.

Nada de lo que fue vuelve a ser, y las cosas y los hombres y los niños no son lo que fueron un día.

Es que para admirar se necesita grandeza, aunque parezca paradójico.

Para ser humilde se necesita grandeza.

Vivir consiste en construir futuros recuerdos.

Ya no se dice que son 'los de abajo' sino 'los de fuera'.

A la vida le basta el espacio de una grieta para renacer.

Muchas veces me ha pasado eso: luchar incensantemente contra un obstáculo que me impide hacer algo que juzgo necesario o conveniente, aceptar con rabia la derrota y finalmente, un tiempo después, comprobar que el destino tenía razón.

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