Frases sobre la inteligencia

Inteligencia es lo que usas cuando no sabes qué hacer.

La inteligencia consiste no sólo en el conocimiento, sino también en la destreza de aplicar los conocimientos en la práctica.

No hay cosa que haga más daño a una nación como el que la gente astuta pase por inteligente.

Las inteligencias poco capaces se interesan en lo extraordinario; las inteligencias poderosas en las cosas ordinarias.

La mayoría de las personas son como alfileres: sus cabezas no son lo más importante.

La mayor parte de los hombres tiene una capacidad intelectual muy superior al ejercicio que hacen de ella.

Un hombre inteligente es aquel que sabe ser tan inteligente como para contratar gente más inteligente que él.

Las personas inteligentes tienen un derecho sobre las ignorantes: el derecho a instruirlas.

La ventaja de ser inteligente es que así resulta más fácil pasar por tonto. Lo contrario es mucho más difícil.

¡Estoy horrorizado! No sé si el mundo está lleno de hombres inteligentes que lo disimulan... o de imbéciles que no se recatan de serlo.

Dicen que el mono es tan inteligente que no habla para que no lo hagan trabajar.

El instinto dicta el deber y la inteligencia da pretextos para eludirlo.

La inteligencia es casi inútil a aquel que no tiene más que eso.

El deseo de parecer listo impide el llegar a serlo.

El hombre inteligente habla con autoridad cuando dirige su propia vida.

La inteligencia busca, pero quien encuentra es el corazón.

La persona inteligente busca la experiencia que desea realizar.

La inteligencia no podría representar mucho tiempo el papel del corazón.

Existen tres clases de inteligencia: la inteligencia humana, la inteligencia animal y la inteligencia militar.

La inteligencia se caracteriza por una incomprensión natural de la vida.

Los hombres que tienen la expresión inteligente, defraudan después porque no dan todo lo que nos prometieron. En este sentido, es una ventaja parecer tonto.

La inteligencia es lo más puro de todas las cosas. Tiene un conocimiento total de cada cosa y es la máxima fuerza.

La primera obligación de la inteligencia es desconfiar de ella misma.

La inteligencia nos fue concedida para dudar.

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