Frases sin clasificar

Un niño prodigio es alguien que sabe tanto de niño como de mayor.

La astrología es una ciencia que tienen por golosina los cobardes, sin otro fundamento que el crédito de los supersticiosos. Es un falso testimonio que los hombres mal ocupados levantan a las estrellas.

Donde las dan, las toman.

No tiene importancia que maldigamos al vecino, siempre que no nos admiremos a nosotros mismos.

Entre todos la mataron y ella sola se murió.

Las paredes oyen.

El mejor camino para salir es siempre a través.

De la conquista podemos decir que no se ha producido jamás por la fuerza y la imposición brutal, pues no dura una conquista de esta naturaleza. La conquista, lo mismo que el poder de imposición, ha de aportar, cosa esencial en toda sociedad humana, algún beneficio consigo, o bien los hombres con toda su fuerza la rechazarán.

Todos los caminos conducen a Roma.

Yo apunté al corazón del público, y por accidente les dí en el estómago.

Ande yo caliente ríase la gente.

Es posible que la frase "dictadura del proletariado" no tenga sentido alguno. Tanto valdría decir; "la omnipotencia de los conductores de autobús". Es evidente que si un conductor fuese omnipotente, no conduciría un autobús.

Tremendo contraste entre el crepitar del fuego en su comienzo y la paz de la ceniza.

Si pretendes y te esfuerzas en agradar a todos, acabarás por no agradar a nadie.

Donde no hay harina, todo es mohína.

Las cuentas claras y el chocolate espeso.

Es por el hombre que hay valores en el mundo.

La teología es el pensamiento aplicado a la religión; y los que prefieren una religión sin pensamiento no tienen por qué desdeñar a los que tienen gustos más racionalistas.

Nada más fácil que hacerse aplaudir por la canalla.

Esa es la madre del cordero.

Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada llamaba puño.

Las personas nos influyen, las voces nos conmueven, los libros nos convencen, los hechos nos entusiasman.

Algo tendrá el agua cuando la bendicen.

Un cuerpo sano es cosa buena; pero un alma sana vale más que todo lo que el hombre pueda desear; un alma sana es lo más hermoso que el cielo pueda concedernos para hacer feliz esta pobre tierra nuestra.

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