Frases sin clasificar

Aspirar es privilegio de mujer.

Es un arte saber ceder en lo trivial.

No hay forastero que venga de mala gente, ni viejo que no haya sido valiente.

Burro que lleva la carga a fuerza de palos..., malo, malo, malo.

Se aferran a su parecer, no por verdadero sino por suyo.

El maestro ciruela, que no sabe leer y pone escuela.

Las almas generosas son dóciles.

Como canta el abad, responde el sacristán.

Hágase el milagro, y hágalo el diablo.

Cuando una lámpara se destroza, la luz yace muerta en el suelo.

La habilidad moderna no consiste en esconder la emoción, sino en afectarla.

El otoño es un andante melancólico y gracioso que prepara admirablemente el solemne adagio del invierno.

El huésped y el pez, a los tres días hieden.

No por mucho madrugar amanece más temprano.

No entres donde no puedas pasar fácilmente la cabeza.

Para la burguesía, el único deber del Estado consiste en proteger la libertad y la propiedad personales del individuo. La burguesía considera el Estado como la imagen del policía, cuyo único deber teóricamente impedir el robo.

Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.

Cada palo aguante su vela.

No impongas a nadie lo que tu mismo no puedas soportar.

Hablando del rey de Roma, por la puerta asoma.

Las vidas de los ricos son en el fondo tan aburridas y monótonas, sencillamente porque ellos pueden escoger lo que ha de sucederles. Están aburridos porque son omnipotentes... La cosa que mantiene la vida romántica y llena de ardientes posibilidades es la existencia de esas grandes limitaciones vulgares que nos obligan a todos a enfrentarnos a las cosas que no nos gustan o que no esperamos.

No hay mayor peso para un ser humano que un gran potencial.

El diablo, harto de carne, se metió a fraile.

Hazme la barba, hacerte he el copete.

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