Frases sin clasificar

El comer y el rascar, todo es empezar

Los duelos con pan son menos.

Todo impuesto debe salir de lo superfluo, y no de lo necesario.

Yo siempre me pongo a dieta, igual que todas las semanas dejo de fumar.

Cuando una lámpara se destroza, la luz yace muerta en el suelo.

Cada mochuelo a su olivo.

Habló el buey y dijo mu.

No impongas a nadie lo que tu mismo no puedas soportar.

El sarcasmo es el lenguaje del diablo.

El buey suelto bien se lame.

Hablando del rey de Roma, por la puerta asoma.

El verdadero hombre siente su superioridad al reverenciar lo que realmente le supera. El corazón no abriga sentimiento más noble ni bendito.

Para la burguesía, el único deber del Estado consiste en proteger la libertad y la propiedad personales del individuo. La burguesía considera el Estado como la imagen del policía, cuyo único deber teóricamente impedir el robo.

El que me coacciona pretende hacerlo porque sus razones son fuertes; pero realmente lo hace porque son débiles.

El diablo, harto de carne, se metió a fraile.

Mano sobre mano, como mujer de escribano

El hombre reina y la mujer gobierna.

Entra en ti sin llamar.

Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.

Cada palo aguante su vela.

Cuando el espíritu está abatido, es menester sacudirlo.

Haceos miel, y os comerán las moscas.

El inventor de una máquina puede estar seguro de que será recompensado en vida; pero el autor de un gran poema, así como el apóstol de una verdadera religión, han de estar casi seguros de todo lo contrario.

Es funesto que nos acostumbremos a reconocer como ejemplos de sana belleza algunas obras clásicas, que acaso son objetivamente muy valiosas, pero que no causan deleite.

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