Frases sin clasificar

Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería.

Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.

Los grandes incendios nacen de las chispas pequeñas.

A rey muerto, rey puesto.

Por el amor de una rosa el jardinero es servidor de mil espinas.

Dijo la sartén al cazo: quítate allá, que me tiznas.

Los hombres buenos y bellos se conquistan con gentilezas.

Mi sangre y mis orígenes son albaneses, pero soy de ciudadanía india. Soy monja católica. Por profesión, pertenezco al mundo entero. Por corazón, pertenezco por completo al Corazón de Jesús.

La cabra siempre tira al monte.

Una vez al año no hace daño.

¿Servicio de habitaciones? Mándenme una habitación más grande.

Todo lo difícil debe intentarse mientras es fácil.

Las cosas de palacio van despacio.

Los hombres sabios nos han enseñado que no sólo hay que elegir entre los males el menor, sino también sacar de ellos todo el bien que puedan contener.

Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.

Si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en la hoya.

Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.

Una mujer disfruta con la certeza de acariciar un cuerpo cuyos secretos conoce y cuyas preferencias son sugeridas por el suyo propio.

Sólo un loco celebra que cumple años.

Aramos, dijo la mosca al buey.

La perfección del que imparte órdenes es ser pacífico; del que combate, carecer de cólera; del que quiere vencer, no luchar; del que se sirve de los hombres, ponerse por debajo de ellos.

Entre sastres no se pagan hechuras.

Quien mucho abarca, poco aprieta.

De haber escrito mi propio epitafio este hubiese sido: Tuve una riña de enamorados con el mundo.

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