Frases sobre la vida

La vida, la vida que ríe y llora todos los días, es una cosa más importante que el propio dolor.

Nuestra vida vale lo que nos ha costado en esfuerzo.

El sabio nos advierte que la vida es tan sólo una gota de rocío en una hoja de loto.

La vida es como una cebolla, se va deshojando capa a capa, y a veces te hace llorar.

La vida no se nos ha dado para ser felices, sino para merecer serlo.

La vida resulta deliciosa, horrible, encantadora, espantosa, dulce, amarga; y para nosotros lo es todo.

¿Quien ha dicho que la vida es un sueño? La vida es un juego.

Deberíamos vivir tantas veces como los árboles, que pasado un año malo echan nuevas hojas y vuelven a empezar.

Y la vida es uno mismo, y uno mismo son los otros.

La vida es un juego; participa en él. La vida es demasiado preciosa; no la destruyas.

Existe algunos momentos y ocasiones extrañas en este complejo y difícil asunto que llamamos vida, en que el hombre toma el universo entero por una broma pesada, aunque no pueda ver en ella gracia alguna y esté totalmente persuadido de que la broma corre a expensas suya.

No sé de qué trata mi vida ni quiero saberlo. Mi vida se define a sí misma cuando la vivo. Las películas se definirán a sí mismas cuando las haga.

Yo devoro mi existencia con un apetito insaciable. Cómo terminará todo esto, lo ignoro.

La vida es un montón de insignificantes e irónicas ruinas.

La vida no es en sí ni un bien ni un mal, sino el lugar del bien o del mal, según que el hombre practique lo uno o lo otro.

Una vida grande nace del encuentro de un gran carácter y una gran casualidad.

La vida es un constante proceso, una continua transformación en el tiempo, un nacer, morir y renacer.

Así como el sabio no escoge los alimentos más abundantes, sino los más sabrosos, tampoco ambiciosa la vida más prolongada, sino la más intensa.

El misterio de la vida es la conexión entre nuestros errores y nuestros infortunios.

La vida no pertenece al hombre. Le sobrepasa porque ha sido recibida de Dios. Es sagrada. Ningún hombre puede disponer de ella a su antojo.

Publicidad