Frases sobre la vida

Todo el problema de la vida es éste: cómo romper la propia soledad, cómo comunicarse con otros.

¿La vida? ¡Bah! No tiene ningún valor. Dentro de lo barato, es de lo más barato.

La vida no es siempre una cuestión de tener buenas cartas, sino, a veces, de jugar bien una mala mano.

Lo mejor de la vida se pasa diciendo "es demasiado pronto", y después es "demasiado tarde".

Yo nunca seré de piedra.
Gritaré cuando haga falta.
Reiré cuando haga falta.
Cantaré cuando haga falta.

La vida de cada hombre es un diario en el que trata de escribir una historia pero escribe otra.

La vida es una broma; y todo apunta a ello. Eso pensé un día, pero ahora lo sé.

Que terriblemente triste es que las personas están hechas de tal forma que se acostumbran a algo tan extraordinario como la vida.

Mirad, en la vida no hay soluciones, sino fuerzas en marcha. Es preciso crearlas, y las soluciones vienen.

Uno siempre responde con su vida entera a las preguntas más importantes.

La vida es como montar en bicicleta. Para mantener el equilibro hay que seguir pedaleando.

La vida no regala nada a los mortales, sin un gran esfuerzo.

Nuestra finalidad en la vida no es tener éxito, sino continuar fracasando con el espíritu en alto.

Reconsideras tu vida conforme la vas viviendo, de la misma forma que si estuvieras escalando una montaña y continuamente vieras los mismos paisajes desde distintos puntos de vista.

La vida se hizo para vivirla. La curiosidad debe mantenerse viva. Uno nunca debe, por ninguna razón, dar la espalda a la vida.

Hacer lo útil, decir lo justo y contemplar lo bello es bastante para una vida de hombre.

No hay vidas pequeñas; cuando la miramos de cerca, toda vida es grande.

La vida es un largo dolor que rara vez duerme y nunca se cura.

Lo malo no está en que la vida promete cosas que nunca nos dará; lo malo es que siempre las da y deja de darlas.

No hay un final. No existe un principio. Solamente existe una infinita pasión por la vida.

La vida tan sólo es un día,
una frágil gota de rocío en su peligroso camino
desde la cima de un árbol.

En la vida no se trata de encontrarse uno mismo, sino de crearse uno mísmo.

La vida es una bufonada: esa disposición misteriosa de implacable lógica para un objetivo vano. Lo más que se puede esperar de ella es un cierto conocimiento de uno mismo, que llega demasiado tarde, y una cosecha de remordimientos inextinguibles.

Porque en la vida no hay más realidades que éstas: un destello de sol, un aroma de rosa, el son de una voz; y aun así de vanas y efímeras son lo mejor del mundo, lo mejor del mundo para mí.

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